19 de enero 2021

Opinión

#YoQuéVoyASaber | Desaparecer en Twitter

Desde la semana pasada, una pequeña etiqueta lucha por hacerse un lugar en Twitter en medio de las tendencias de bye bye Trump y Aristegui. La de #TeBuscamosWendy porque en este país, todos podemos desaparecer.

Por Carolina Hernández

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Comienza con vacío en el estómago…

Luego, empiezas a sentir el latido de tu corazón en la garganta.

Después, un zumbido te atraviesa la cabeza.

Entonces, se nombra la devastadora palabra:

Desapareció.

Desde la semana pasada, una pequeña etiqueta lucha por hacerse un lugar en Twitter en medio de las tendencias de vacunas y Anaya.

#TeBuscamosWendy

Los familiares y amigos de Wendy Sanchez llevan 10 días buscándola. Pidiéndole a todos en redes que lo hagan viral.

La etiqueta aparece un rato y luego desaparece.

Igual que Wendy.

Igual que los casi 80 mil desaparecidos que reconoce la Comisión Nacional de Búsqueda.

Pero los activistas como Yolanda Morán, integrante del Movimiento por Nuestros Desaparecidos, están convencidos de que ese número no refleja la realidad, pues hay fiscalías estatales que ocultan información.

Y basta dar una revisada a nuestras redes para creer que eso es cierto.

Todos los días hay nuevos nombres, nuevas fotos, nuevas súplicas…

Todos los días me topo con al menos dos o tres fotos de alguien que busca a alguien.

Textos desgarradores que cuentan la agonía de no saber dónde están. Historias de dolor y angustia.

Y desaparecer en pandemia es aún más desolador.

Por que esas dependencias que poco ayudan en tiempos normales, ahora están cerradas.

Sin embargo, hay algo que, en general, se mantiene: el trato deficiente y un hiriente y profundo desinterés por ayudarles.

Por si fuera poco, a todo eso hay que agregarle la falta de recursos.

El Proyecto de Presupuesto de Egresos de la Federación para el 2021 consideró una disminución en los recursos destinados a la Comisión Ejecutiva de Atención a Víctimas (CEAV).

Del 2020 al 2021 la Comisión tendrá una reducción en su presupuesto de 11 millones 691,622 pesos.

Así, la austeridad, los laberintos de la burocracia, la inoperancia, la ineptitud y la indolencia atrapan a los familiares de los desaparecidos, que tienen que buscar por su propia cuenta.

Y en su desesperación y agonía, confían sus esperanzas en las redes.

En nosotros, en nuestra decisión de compartir esa foto sonriente que tanto entristece.

Esa foto de la estudiante, del esposo, del abuelo, del adolescente…

Porque en este país desaparecen todos. Y no, no todos los desaparecidos “andaban en malos pasos”.

Aquí se desaparecen lo mismo activistas que estudiantes, policías, militares, amas de casa…  todos estamos expuestos.

Un día puede ser tu foto, la de tu hermano, la mía. Y el mensaje será el mismo:

Ayúdame a buscarle. Hagámoslo viral. Comparte. Le has visto. No nos rendiremos.

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