17 de agosto 2022

29 de julio 2022

Opinión

#ConTaconesEntreLegos | VOGUE y el turno de Zelenska

Con tacones entre legos

La portada controversial de VOGUE de los Zelenskys, habla más de la esposa de Volodymyr Zelensky, Olena Zelenska, que del primer mandatario de Ucrania

Por Marcela Garza Barba

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Criticar es muy fácil. Y más si no leemos, letra por letra y entre líneas. La portada controversial de VOGUE de los Zelenskys, habla más de la esposa de Volodymyr Zelensky, Olena Zelenska, que del primer mandatario de Ucrania.

¡Ah, pero la portada de los Zelenskys causó revuelo sin ser de los Zelenskys per se!

Volodymyr Zelensky sale en un par de fotos y habla de su matrimonio. ¿Bad timing? Tal vez. ¿Buen marketing? Quién sabe. 

Sí, se puede ver un tanto superficial una portada así en una revista de moda a 150 días de que el país que lidera Zelensky, Ucrania está en guerra con Rusia, pero la esposa del mandatario ucraniano quería un turno para dar su versión de los hechos y qué mejor que la revista estadounidense en la que también posó su amiga estadounidense, y primera dama, Jill Biden, esposa del presidente de Estados Unidos, Joe Biden. 

No es la primera vez que la revista de Anna Wintour crea una controversia política. 

Y es que VOGUE pasó de las Cindy Crawford, Linda Evangelista y Naomi Campbell a las Hillary Clinton, Michelle Obama, Kamala Harris, Jill Biden y ahora Olena Zelenska.

Después de todo, los fashion statements ya están overrated, pero los political statements, no.

Strike a pose y que la gente hable, business is business.

Unpolitically correct es lo de ahora, sea cual sea la estrategia de fondo. 

¿O no?

No soy fan de los Trump, pero en esta ocasión, coincido con la ex primera dama Melania cuando dijo que Anna Wintour, la editora en jefe de VOGUE estaba sesgada al seleccionar quién salía en portada y quién no.

Obvio, refiriéndose a que ella (Melania) solo salió en portada antes de ser primera dama y no durante el mandato del entonces presidente Donald Trump.

Y es que, en los últimos años, VOGUE ha sido el escaparate de primeras damas como Hillary Clinton, Michelle Obama, Jill Biden (todas demócratas, por cierto) y ahora Olena Zelenska, de Ucrania. 

Unos tantos dicen que lo de Zelenska huele a Biden y más ahora que su esposo Volodymyr Zelensky es best friend del presidente estadounidense, Joe Biden, al que le debe aproximadamente 8 mil millones de dólares por el apoyo militar que le ha “obsequiado” en la guerra entre Ucrania y Rusia (…. pero, en este mundo, nada es gratis).

Digo, es obvio que una de las lobistas número uno de los Biden, Anna Wintour, haya hecho lobby con Jill y Joe para que Olena saliera en la portada digital de este mes de Julio y en la impresa del próximo mes de Octubre.

Digamos que un win win situation.

Gana VOGUE. Ganan los Biden, pero ¿y los Zelenskys?

Me imagino el cuadro perfecto. 

Jill y Olena tomando el té en la Casa Blanca durante la visita de la primera dama ucraniana, este pasado 19 de Julio y Jill diciéndole que la versión de la primera dama como mujer y madre tiene que saberse a los ojos del mundo.

Y qué mejor que VOGUE, la revista de moda número uno del país y de la que ahora todos hablan, cuando trata temas políticos a conveniencia.  

El storytelling de los “Defenders of Democracy”, así le dicen a Biden y Zelensky, tenía que traspasar las portadas políticas y más ahora que vienen elecciones en Estados Unidos y el ex presidente Donald Trump, simpatizante del presidente de Rusia, Vladimir Putin, quiere contender a la presidencia de nuevo. 

Los Zelenskys podrían ser el ingrediente perfecto para la historia en picada de los Biden.

Después de todo, Joe ya no es tan popular. ¡El rating de aprobación en julio cae a un 36 por ciento!

De ahí a que el superpower ya no solo sea de casa, sino del West y de los Western allies como dicen.

Y que más que la valentía de los Zelensky para darle vuelta a la historia estadounidense. 

El título  de la revista VOGUE, “Portrait of Bravery” un tipo clash of civilizations de Samuel Huntington, pero en lugar del clash, un welcome Ukraine to the United States. 

Pero el “Portrait of Bravery” le salió caro a Volodymyr y a Olena, quienes fueron trolleados desde que salió la versión online de la portada VOGUE de Estados Unidos.

La crítica: ¿ por qué posar en una revista de moda en medio de una guerra?

Ahí sí estoy de acuerdo, pero sus razones tendrán. 

En el caso de Zelenska, de ser la mujer de un actor, acostumbrada a vestir de marca y a andar de pasarela en pasarela a ser la primera dama en tiempos de guerra y en el de Zelensky, de ser actor al estilo Hollywood de una alfombra roja a otra. 

De lo superficial a lo real. 

Eso es lo que quiere mostrar Zelenska en la entrevista, cuando habla de cómo a pesar de que Ucrania ha vivido una pesadilla con la muerte de tanta gente, incluyendo niños, Ucrania ganará la guerra con Rusia y más con la ayuda de sus aliados como Estados Unidos. 

Ese es el mensaje de fondo.

Pero luego, las fotos de soldados en guerra y Olena vestida de azul (de marca, claro) posando detrás, como dirían “too much”.

Las fotos se ven irreales… una guerra maquillada, aunque las fotos sean tomadas por una de mis fotógrafas favoritas, Annie Leibovitz.

Se ven muy posadas.

Y algunos párrafos, irreales también. 

Específicamente, aquellos que se concentran en lo que viste Olena, de pies a cabeza. 

¿A quién le importa si Olena viste de marca ucraniana o si es un fashion icon en su país?

Al fin y al cabo… VOGUE.

En dicha entrevista, Zelensky no es el actor principal, es Olena. 

Zelensky solo habla sobre el amor que le tiene a Olena y cómo ella es su mejor amiga, humaniza la historia. 

Pero las fotos de pareja, “too much” aunque las páginas oficiales del gobierno ucraniano piden al público que vean sus rostros en las fotos en cuestión.

“Vean más de cerca sus caras. Dolor, valentía, y una determinación para ganar”.

Sí, todo muy bipolar, porque la línea es muy delgada entre la moda y la política, entre lo superficial y la realidad, entre lo que es y lo que no es. 

Ahí está el detalle.

O no se acuerdan cuando en la portada de la vicepresidenta Kamala Harris se presumió que se hizo una corrección de color, hasta verse de otro tono de piel.

Fantasía pura. 

Ahí está la crítica.

Unpolitically correct

Digo, seamos sinceros, la guerra tiene todo que ver con strike the weapon y nada que ver con strike the pose.

Pero parece que, revistas como VOGUE, Instyle y GQ, quieren hacer political statements ahora, porque lo de fashion ya no les da lo que antes les daba.

No por nada a Anna Wintour la llaman “the head of state”.

Puede ser que lo impreso esté muerto, pero cuando se habla de las revistas, no.

El juego entre lo superficial y lo político tiene un toque de locura que nos trae a todos de cabeza y comprando las revistas como “pan caliente”, y opinando en redes… ¡Claro!

No importa si es una estrategia unpolitically correct.

En esta guerra de moda y política gana Estados Unidos, después de todo, Ucrania le debe una.

Esta vez le tocó a Zelenska y a Zelensky, ¿quién sigue?

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