27 de enero 2022

7 de enero 2022

Opinión

#ConTaconesEntreLegos | Robin Hood, El Cuau y La Gaviota

Con tacones entre legos

Un país que se emociona con un presidente al estilo Robin Hood, que aplaude la victoria de un ex futbolista en las urnas y que celebra la llegada de una actriz como primera dama. Nos gusta vivir la fórmula explosiva de la política y el espectáculo

Por Marcela Garza Barba

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¿Por qué insistimos en ser un país de telenovela y otros cuentos? Un país que se emociona con un presidente al estilo Robin Hood, que aplaude la victoria de un ex futbolista en las urnas y que celebra la llegada de una actriz como primera dama.

Parece que nos gusta vivir la fórmula explosiva de la política y el espectáculo.

Mientras que los supuestos líderes de México escriben los guiones a su conveniencia, nosotros nos sentamos a comer palomitas.

Y todavía nos preguntamos por qué hay fotos así, permisos para Casas Blancas y programas sociales estrella favoreciendo a una Fábrica de Chocolate.

¿Hasta cuándo cambiaremos de canal?

La foto que se filtró esta semana del gobernador de Morelos, Cuauhtémoc Blanco, abrazando a los líderes del Cártel Jalisco Nueva Generación no me causó sorpresa.  

Pensé “más de lo mismo”.

Sí, preocupante, perder la capacidad de asombro ante una imagen como esa.

Pero no fui la única.

De diez personas con las que platiqué sobre el tema, las diez opinaron “pero ¿y qué?, en este país ya es normal”.

Refiriéndose obviamente a la mezcla política con narcotráfico.

En serio… ¿ya es normal permitir tal compadrazgo?

¡Qué equivocados estamos!

Grave peligro para México.

Pero qué decir cuando tenemos a un presidente que saluda de mano a la madre de “El Chapo”.

Preocupante cultura política.

El que gobierna puro pan y circo.

Mientras que los gobernados nos convertimos en vil espectadores.

¿O tú haces algo al respecto?

Más vale cambiar de noticia, ¿no?

¡Vaya democracia maquillada!

Y es que nos gustan los guiones de telenovela, al estilo político tricolor y La Gaviota.

Las series de gobernadores y alcaldes mejores amigos del narco.

 Y cantamos los narcocorridos de los grupos norteños.

Hacerse de la vista gorda es apoyar.

Hasta el mismo “Cuau”, en 2015, creó su propio corrido con la ayuda de Teodoro Bello, autor de algunos temas de los Tigres del Norte como el “Jefe de Jefes”.

¿Cualquier parecido a la realidad es mera coincidencia?

Quién sabe.

Lo que sí es que nos encanta la telenovela.

Esa en donde el plebeyo se convierte en rey.

No por nada, el ex futbolista ganó la gubernatura de Morelos con 52.4 por ciento de los votos.

Literal, de la cancha a la urna.

Y así también…

Dejamos que estiren las ligas de la corrupción.

Al cabo que nunca se rompen, se vuelven a usar.

Permitimos Casas Blancas.

Impunidad y derroche del erario.

A fin de cuentas, los responsables piden perdón.

Nos hacemos de la vista gorda al ver las fotos de algunos políticos abrazados con líderes del narcotráfico.

Al cabo que salen a decir que son tan buena gente, que se sacan fotos con todo el mundo.

Y nos reímos de la Fábrica de Chocolate con memes de Willy Wonka.

Al cabo que “Robin Hood” apoya a los mexicanos con sus programas sociales.

Decidimos creer o no creer.

Pero seguimos viendo la telenovela.

Es mejor quedarnos sentados en el sillón que pararnos a reaccionar.

Preferimos no cambiar de canal porque duele la realidad.

¡Pero qué dormidos estamos!

O que ignorantes somos.

Al dejar que los supuestos líderes pisoteen a nuestra nación.

¡Que nos caiga el veinte de una vez por todas!

Los gobernantes seguirán escribiendo los guiones de telenovela a su conveniencia.

Y más cuando tan solo en el 2020 se incrementó en un 66 por ciento el número de niños y niñas que ven telenovelas, según datos de la IFT.

¡Ahí está el mercado y la fórmula perfecta!

Cambiemos de canal, ya.

Porque si no, nos llevarán de encuentro entre ligas, casas blancas, fotos y fábricas de chocolate.

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