17 de agosto 2022

3 de diciembre 2021

Opinión

#ConTaconesEntreLegos | Es un (des)honor estar con Obrador

Con tacones entre legos

Para mí era un honor estar con López Obrador. AMLO significaba revolución, transformación, cambio; hoy, ya no es un honor estar con López Obrador, porque el honor no se paga, se gana y hoy nadie gana, ni él ni nuestro país

Por Marcela Garza Barba

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Para mí era un honor estar con López Obrador.

AMLO significaba revolución.

Transformación.

Cambio.

Hoy, ya no es un honor estar con López Obrador.

Bastaron meses para darme cuenta que AMLO es más de lo mismo.

Más de ese sistema político putrefacto que envenena a nuestro país.

No es en vano que utilice como escudo esa popularidad que lo persigue.

Yo creo que porque en el fondo sabe que…

#NoEsUnHonorEstarConObrador

El Zócalo lleno.

Entre 100 y 200 mil personas (según datos oficiales) gritando a todo pulmón “es un honor estar con Obrador”.

Bofetada para la democracia de nuestro país.

Brutal ceguera autoritaria.

El presidente es culpable.

Pero el pueblo mexicano, también.

Y es que parece que al mexicano le gusta vivir entre la inseguridad a causa del narcotráfico, la violencia doméstica incesante y una economía que va en declive.

En cuestión de salud ni se diga, mejor voltear hacia otro lado.

Bajo el gobierno de AMLOVE, México ha tenido los tres años más violentos  en la historia actual.

Se presume que, a la mitad del camino, México rebasa los 100 mil homicidios.

Los feminicidios siguen al alza.

842 casos entre enero y octubre de 2021.

Estamos hablando de un alza del 4.9 por ciento, en comparación al 2020.

¡Inaceptable!

Ah, pero “es un honor estar con Obrador”.

¿En serio?

¿Le sigo?

Según la CEPAL, con AMLO hemos tenido la caída económica más pronunciada en 7 presidencias.

Y claro que se nota.

6.2 millones de mexicanos pasaron de ser clase media a clase baja.

Todavía… ¿es un honor estar con Obrador?

¡No lo creo!

Porque le estamos dando en la madre (perdón, pero así es) a nuestro país.

En algún punto, entre la austeridad y los casi 500 mil millones de pesos destinados a programas sociales tan solo en el 2020, los mexicanos se perdieron.

O tal vez se encontraron con un poco de dinero regalado.

No es en vano que casi 70 por ciento de los mexicanos estén con López Obrador.

¡Qué ciegos están!

¿O hasta que lo sientan en sus bolsillos o le maten a una hija o esposa dejará de ser un honor estar con este presidente cuasi autoritario?

Les digo algo.

Yo estaba con AMLO.

Yo creía en la Cuarta Transformación, pero ahora me doy cuenta que es una transformación de cuarta.

Yo era de esas personas que estaba cansada del PRI, del PAN, del sistema político putrefacto.

AMLO olía a esperanza y comulgaba con el cambio.

Pero, a tres años de su mandato, veo la cruda realidad y de transformación nada.

Su dizque transformación se basa en regalar dinero a los que menos tienen.

Con razón tanta popularidad.

Gobierno paternalista con tintes de autoritario.

¿O no?

A tres años, me doy cuenta de que AMLO se parece mucho a sus antecesores.

A aquellos conservadores y liberales que tanto repudia.

El viejo sistema llevaba acarreados a sus mítines.

AMLO también.

El viejo sistema protegía a los suyos.

AMLO también.

Solo vean la reacción a la investigación de Aristegui y Proceso.

La Fábrica de Chocolate.

Puras patadas de ahogado.

Corrupción sobre corrupción.

Negligencia sobre negligencia.

Beneficio sobre beneficio.

Se presume moral cuando es inmoral.

¡Despierten!

NO es un honor estar con Obrador.

Sino todo lo contrario, es un deshonor.

Presidente, dese cuenta, el honor que le brinda la gente es por sus programas de bienestar.

Usted regala dinero y ellos regalan popularidad.

Ojo, esa popularidad no significa honor.

No se confunda.

Porque el honor no se paga, se gana y hoy nadie gana, ni usted ni nuestro país.

NO es un honor estar con Obrador.

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