5 de julio 2022

10 de junio 2022

Opinión

#ConTaconesEntreLegos | El Necio

Con tacones entre legos

Hay mucha tela de dónde cortar, en la dedicación que le hizo el cantautor Silvio Rodríguez con su canción “El Necio” al presidente de México, Andrés Manuel López Obrador

Por Marcela Garza Barba

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“Una vez se la dediqué a Fidel… Hoy se la dedico a Andrés Manuel”. Hay mucha tela de dónde cortar, en la dedicación que le hizo el cantautor Silvio Rodríguez con su canción “El Necio” al presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, este pasado lunes en el Auditorio Nacional.

No es la primera vez que Silvio le dedica esta canción a un líder autoritario.

Hace unos ayeres se la dedicó al dictador y guerrillero cubano Fidel Castro.

¿Andrés Manuel “El Necio”?

¿O nosotros dejamos que este gobierno se lleve a México al abismo comunista?

¿Estamos tan ciegos?

¿O por qué aplauden?

Como dicen “no todo lo que brilla es oro”.

Puede que hoy Morena consolide la hegemonía en México al ganar estas pasadas elecciones.

¿Pero a qué precio?

Al parecer, uno muy alto.

Con ver los datos tenemos.

9.8 millones de nuevos pobres según cifras del Coneval.

El gasto en educación toca su peor nivel en 12 años.

La violencia le cuesta a México el 20.8 por ciento del PIB por gasto militar, según el Índice de Paz México 2022.

Y aun así…

Necedad.

No basta con la “austeridad republicana” que nos mata, agreguémosle “pobreza franciscana”.

¿Que no ven?

Una parte de la estrategia presidencial para ganar terreno para las elecciones de 2024 es cortar el gasto público federal para darlo al ciudadano que carece de ingresos.  

Con esto me refiero a los pesos mensuales que AMLO le regala a una parte de la población.

Esa parte de la población que no cuestiona, por conveniencia o por necesidad, y el presidente se aprovecha de esa situación.

Que si 2,400 pesos a los jóvenes de escasos recursos.

Que si a los productores de Sembrando Vida les dan casi 5,000 pesos mensuales para operar en tiempos de pandemia.

¿Pero la estrategia educativa, económica, de salud y seguridad del país?

¿Dónde está, que no la veo?

Que el presidente juegue con las necesidades del pueblo mexicano es totalmente kafkiano.

Tal cual dice la parte favorita de AMLO de la canción El Necio, “yo me muero como viví”.

Y al parecer, él vive para su imagen y semejanza, no para el pueblo de México.

¿O no?

Así empezó Fidel Castro.

Les daba a los más vulnerables con tal de que su revolución triunfara.

Aquí una parte de un discurso (editado) del líder cubano en 1960:

¡Quién les iba a decir a las familias que vivían hacinadas en los barracones, que esas tierras, sí, esas tierras donde habían estado trabajando toda la vida, trabajando para enriquecer a otros, iban a ser sus tierras!

Años después, en 2005, 47 años después de tomar el poder.

Fidel quería salvar la revolución y le habló a sus seguidores.

Hiló una historia perfecta sobre cómo la corrupción de los “otros” y las malas estrategias económicas amenazaban todo lo que había construido.

La solución para el líder cubano: ahorro y austeridad para darle más al pueblo.

Pero, al parecer, la necedad de Fidel solo era fachada.

Meses después de su muerte, en 2016, su guardaespaldas confesó que Fidel nunca renunció a las comodidades capitalistas.

Igualmente, kafkiano.

Fidel y su revolución, por sobre todas las cosas.

AMLO y su transformación, por sobre todas las cosas.

La fórmula del éxito cuasi autoritario: una mezcla de necedad, ahorro y austeridad.

AMLO no ve por el bien del pueblo mexicano.

Incluso, a los vecinos y amigos, les da dolores de cabeza.

Digo, ahí está el resultado de la Cumbre de las Américas.

El mandatario no va porque no se “invita a todos los países”.

Entonces, la diplomacia se rompe.

Ahí está el republicano, Marco Rubio, diciendo que AMLO entrega partes de México al crimen organizado.

Y agrega que “AMLO critica a líderes democráticos, pero elogia a dictadores”.

¿Será que Estados Unidos logre intervenir en esta necedad presidencial, de llevar a México por el abismo cuasi comunista?

El momento en que Silvio le dedicó la canción a Andrés Manuel no se merece aplausos ni gritos.

Se merece silencio.

Ojo, no vayamos acabar en “Ojalá que el deseo se vaya tras de ti, a tu viejo gobierno de difuntos y flores”.

¿O no, necio mexicano?

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