24 de julio 2021

18 de junio 2021

Opinión

#ConTaconesEntreLegos | El debate: Provida vs. Proaborto

Con tacones entre legos

Como mujer no podemos emitir una opinión así de cerrada y contundente, como la de Cynthia hacia Yuya y sus seguidores. Como dicen unos tantos medios: se lee “muy visceral”

Por Marcela Garza Barba

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Política.

Religión.

Sexo.

Aborto.

Temas que hay que tratar con un alfiler.

Porque si no…

Esta semana Yuya y Cynthia causaron polémica en redes sociales.

El supuesto pecado de la youtuber Yuya; presumir su embarazo y tener seguidores proaborto que la felicitaran.  

El error de Cynthia Canales, la estudiante de medicina y activista provida; criticar la celebración de los seguidores de la influencer proaborto por el próximo nacimiento de su bebé.

“¿Por qué los proaborto felicitan a Yuya por su órgano/saco de células nuevo?”, escribió Cynthia en su cuenta de Twitter.

Por lo que le contestaron de regreso: “Cynthia, a nosotras las proaborto también nos dan gusto los embarazos, simplemente porque así lo decidió la mujer que lo está gestando, ella lo desea y eso nos hace feliz.  Ser proaborto no es lo mismo que ser antiembarazos”.

Provida vs. proaborto. ¡Cuánta desinformación!

Y más al saber que nuestros jóvenes mexicanos se crean posturas en base a estas conversaciones en redes sociales.

¡Vaya superficialidad!

El problema de nuestra sociedad es que, o es blanco o es negro, y el que opine lo contrario debe callar.

Yo soy provida, pero hay excepciones a la regla como en el caso de una violación.

Cabe destacar que cada 18 segundos una mujer es violada en México, según Mujeres en Red.

Sin palabras.

No por nada el aborto es legal en México en caso de violación.

¡Ah, pero no! para Cynthia, la activista provida, bajo ninguna circunstancia se debe de realizar un aborto, incluso cuando se trate de una violación.

Respeto su punto de vista. Pero no lo comparto.

Y menos, cuando en un debate dijo que (palabras más, palabras menos) una buena educación puede evitar que las mujeres practiquen el aborto.

¡Qué punto de vista tan sesgado!

Pero qué podemos esperar en un país, en donde la violación es casi normalizada y en donde las autoridades correspondientes utilizan las decisiones de los jueces como armas para prevenir los abortos en caso de violación.

¡Qué delicado!

Creo que como mujer no podemos emitir una opinión así de cerrada y contundente, como la de Cynthia hacia Yuya y sus seguidores.

Como dicen unos tantos medios: se lee “muy visceral”.

Pero no culpo a Cynthia, alguna vez tuve su edad, y sí, pensaba igual que ella.

Así de cerrada.

Pero me di cuenta que estaba equivocada, cuando conocí a una mujer que me contó la historia de su sobrina, que fue violada por un tío y quedó embarazada.

Solo para que sepan, según la organización feminista GIRE, el 60 por ciento de las veces los agresores de las mujeres resultan ser familiares o personas conocidas.

Además, que el embarazo no deseado de la adolescente trunca el curso de su niñez y de su formación escolar, lo que agrava la situación de pobreza y de marginación en la que pueden estar inmersas.

La mujer me contó que su sobrina tenía apenas 12 años, y que su sueño era ser maestra y desde el día en que fue violada, la niña lloraba día y noche.

No le gustaba su presente y menos su futuro, dejó de comer.

Estaba aterrada.

La familia no denunció al pariente por miedo y la niña finalmente perdió al bebé.

Cuando la mujer me contó esa parte de la historia, sentí un alivio.

Y ahí fue cuando cambié de parecer.

Dejé de ser esa adolescente (como Cynthia) que decía un NO rotundo al aborto.

Porque me preguntaba, ¿qué hubiera sido de la niña de 12 años y del bebé, fruto de una violación?

Esa violación la marcó de por vida. Imagínense el resto. No quiero ni saber.

Tal vez hubieran muerto los dos, o uno, o ninguno.

Y si los dos hubieran vivido, la niña de 12 años seguramente hubiera dado en adopción al bebé o se lo hubiera quedado, pero cargaría ese dolor doble por el resto de su vida.

Por donde se vea, la situación de esa niña era desgarradora.

Bien dicen, no opines si no estás en los zapatos de la otra persona.

Yo creo que ninguna mujer desea dar a luz a un hijo, fruto de una violación. Y ningún hijo quisiera ser fruto de una violación.

Tema tratado con alfileres, pero es la realidad.

Seamos más abiertos y pongámonos en los zapatos de la otra. En lugar de lanzar opiniones sin fundamento en redes sociales.

Solamente porque, o eres provida, o eres proaborto.

Eso confunde a la sociedad. Y más si tienes el poder de mover la conciencia de los jóvenes.

#CinthiaNOmeRepresenta.

Felicidades a Yuya por su bebé.

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