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07 de Julio del 2020

La agenda que no se ve

Es ingenuo pensar que el encuentro en Washington sea para celebrar la entrada en vigor del nuevo Tratado de Libre Comercio.
Es ingenuo pensar que el encuentro en Washington entre los presidentes Donald Trump y Andrés Manuel López Obrador sea para celebrar la entrada en vigor del nuevo Tratado de Libre Comercio. Forzar una cumbre así, en medio de la pandemia global del Coronavirus, con dos mandatarios que siempre la desdeñaron, que ocupan el Top 5 de los países con más decesos, que se niegan a usar cubre bocas, es suicida. Igualmente absurdo es pensar que fue el mandatario mexicano quien solicitó el encuentro. Al presidente López Obrador no le gusta viajar y menos ir a Washington donde se practica el más puro neoliberalismo que tanto detesta. Si el presidente mexicano va a asumir el riesgo de abordar un vuelo comercial con todos los peligros de contagio –sanitario y político- que eso significa, es que él fue el convocado, no convocó. Sin duda el punto central de la agenda es apoyar con la fotografía del apretón de manos la reelección del presidente Donald Trump. Su campaña frente al demócrata Joe Biden pasa por su peor momento. Si hoy fueran las elecciones, sería el cuarto presidente norteamericano en fallar en su reelección. A Trump le urge consolidar el voto latino. Así que hoy en 2020 por ti, mañana en 2021 por mí. El expediente Chapo-García Luna-Calderón bien vale el viaje. Pero aprovechando la cumbre, sobre la mesa estarán otras agendas más trascendentes, quizás no tanto para Trump como para el establishment norteamericano. México es too big to fail –demasiado grande para fallar-, pero sobre todo es too close to fail –demasiado cerca para fallar. Aquí cuatro temas obligados en la agenda que no se ve. I.- El Corto Circuito Energético Si un país celebró la Reforma Energética emprendida por el gobierno de Enrique Peña Nieto fueron los Estados Unidos. Y ese entusiasmo se reflejó en los miles de millones de dólares transferidos al desarrollo energético en México. Desde los farmouts en aguas profundas del Golfo de México, pasando por el tendido de gasoductos para vendernos el abundante y barato gas texano, hasta la promoción de energías limpias con enormes inversiones en eólicas y geotermia. Pero ese boom colapsó con la llegada del gobierno de la Cuarta Transformación. Nahle y Bartlett cambiaron el juego. Sin duda existieron prebendas, desventajosos acuerdos e incluso arreglos en lo oscurito. Pero lejos de renegociar, el cancelar lo firmado es un precio que las empresas de energía y los fondos de inversión norteamericanos no están dispuestos a pagar. Demasiados miles millones de dólares en juego. II.- ¿Cambian las reglas de inversión? Más de 30 mil 400 empresas norteamericanas invirtieron 247 mil millones de dólares en inversión directa en México en los últimos 10 años. Eso representó el 47 por ciento de la inversión extranjera total en nuestro país. La cancelación de proyectos autorizados, como la cervecera Constellation Brands, o el peligro de perder las inversiones en energías renovables –por citar solo dos casos- colocó en alerta al “Estado Profundo” norteamericano. Sin duda en la cumbre de Washington se demandará certeza sobre las enormes inversiones hechas por la industria automotriz, la electrónica y la aeroespacial en México. Tan solo el Pentágono y la industria aeroespacial tienen instaladas 110 maquiladoras que son estratégicas para el sistema de defensa de los Estados Unidos. Nada de eso puede estar en juego. Con la seguridad de Norteamérica no se juega. III.- Fentanilo, Sinaloa y Jalisco El tema es añejo, pero es peligrosamente creciente y está convertido no solo en un problema de seguridad nacional para ambos países, sino una seria crisis de salud para los norteamericanos. A los enormes cargamentos de cocaína, heroína y marihuana se suma una amenaza mayor, el fentanilo, la droga sintética de moda que está cobrando casi 100 mil vidas por año entre la juventud de los Estados Unidos. La alerta roja se torna púrpura, cuando se percibe -al menos ópticamente- la proclividad del gobierno de la Cuarta Transformación para favorecer al Cártel de Sinaloa. La liberación de Ovidio, el saludo a la madre del Chapo y la fuga del Vic son la prueba. Y la reacción violenta del Cártel Jalisco Nueva Generación está elevando la cuota de sangre, que en Washington se teme los ejércitos de El Mencho puedan acabar contagiando los barrios de las metrópolis norteamericanas. IV.- El cabildeo de la BOA Puede o no existir en México el Bloque Opositor Amplio, mejor conocido como BOA, que busca bloquear la mayoría a Morena en el 2021 e incluso promover la salida abrupta del presidente López Obrador. Pero lo cierto es que entre los adversarios de la Cuarta Transformación crece el cabildeo en Washington para denunciar que el presidente López Obrador ya no es solo un peligro para México, sino un peligro para los Estados Unidos, Las oficinas de Jared Kushner y Mike Pompeo, además de decenas de despachos de congresistas, son cabildeados desde hace meses por empresarios, financieros, dueños de medios de comunicación e intelectuales, que temen que México sea la próxima Venezuela. Esa es la agenda no oficial que rodea la cumbre de Washington. La entrada en vigor del T-MEC es un buen pretexto. La realidad la confirmaremos el miércoles, con las expresiones que exhiban cada uno de los presidentes.