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22 de Julio del 2020

Dos Ejércitos, un narco-corrido

Enorme sorpresa causó la reacción mostrada por el presidente y por el general secretario sobre los dos videos del presunto ejército del CJNG.
Enorme sorpresa entre los mexicanos causó la reacción mostrada por el presidente Andrés Manuel López Obrador y por el general Secretario Luis Crescencio Sandoval sobre los dos videos del presunto ejército del Cártel Jalisco Nueva Generación. “No vamos a declarar la guerra. Ya lo hemos dicho muchas veces. Que quede muy claro. No a la guerra. Sí a la paz. Nada de declarar la guerra. Eso no es solución”. La declaración presidencial sorprendió, porque lejos de mostrar indignación y enfrentar el desafío impuesto por quienes ya públicamente, sin recato, se instalaron como un Estado por encima del Estado, el gobierno de la Cuarta Transformación les sacó una vez más sus pañuelos de paz. El mandatario mismo admite que lo que se exhibió el fin de semana en dos videos fue un Ejército clandestino… “Es lo que nos heredaron. Pero poco a poco vamos a ir garantizando la paz y la tranquilidad, como se ha venido logrando. Con inteligencia, más que con fuerza… Y siempre se va a proteger a la gente sin violar los derechos humanos, sin masacres, sin tortura, con inteligencia más que con fuerza. Y no se va a caer en ninguna provocación”. El General Secretario Luis Crescencio Sandoval fue el responsable de acotar el poderío exhibido por quienes se identificaron como el Comando Élite del Cártel Jalisco Nueva Generación. “Se exhiben vehículos con blindaje artesanal … En el análisis se determina que hay 80 armas presentes, una ametralladora antiaérea calibre 50, nueve ametralladoras de otra naturaleza, 10 fusiles Barret calibre 50, 54 fusiles de asalto y seis aditamentos lanza granadas. 75 personas visibles… y 19 vehículos de características comerciales con blindaje artesanal” Las Fuerzas Armadas lo tienen claro. Ese Ejército clandestino, bien armado, es liderado por Juan Carlos González, alias el R-3, y por Ricardo Ruiz Velasco, alias “El Doble R”. Los dos son brazos armados de Nemesio Oseguera, alias “El Mencho”. Saben que en el 2019 ellos fueron los autores del asalto al cuartel de policía de Villagrán, donde se dieron 3 muertos, un herido y cuatro secuestrados. Hay agravio. Por eso extraña la ausencia de suficiente indignación de los jefe militares, quienes hoy parecen estar más dedicados a tareas civiles, como la construcción del aeropuerto, la conversión de hospitales COVID, la construcción de cajeros del Bienestar y ahora –lo último- el control de las aduanas y los puertos. De acuerdo a las cifras presentadas en La Mañanera por el General Secretario Luis Crescencio Sandoval, existen en México 85 mil efectivos dedicados a la seguridad, mientras que otros 47 mil están operando en tareas históricamente reservadas a civiles. Esto significa que de cada diez militares en activo, seis están dedicados a resguardar el orden y la paz, mientras que cuatro se ocupan en asignaciones civiles que les fueron concesionadas por el gobierno de la Cuarta Transformación. Por eso sorprende que ninguno de los dos jefes de las Fuerzas Armadas Nacionales mostrara la suficiente indignación frente a la aparición de los Comandos Élite del Cártel Jalisco Nueva Generación. Y que más allá de enlistar sus estrategias para combatirlos, anunciaran que no existiría guerra alguna contra ellos. Que nadie se alarme, pues, que las redes sociales y la radio de música popular estén plagadas de narco corridos, como el nuevo dedicado a “El Doble R”, en el que se exalta a los Jefes de Jefes como héroes del pueblo. “La suerte está de mi lado y las cosas han cambiado,… y en las tierras del tequila un imperio ya he formado y por todo Guadalajara la plaza estamos cuidando” ¿Alguna banda se apuntaría hoy a componerle un corrido al inquilino de Palacio Nacional o al jefe de las Fuerzas Armadas de nuestro país, elogiando que estén cuidando esa plaza llamada México? Después de La Mañanera, de confirmar que está viva la estrategia de “abrazos y no balazos” y de ondear las banderas blancas de la paz para enfrentar la amenaza de los Comandos Élite, ya podemos entender por qué. Si el gobierno de la Cuarta Transformación no da pronto señales claras de ponerle un alto a la insultante afrenta y a la prepotencia de los cárteles –sean de Sinaloa o de Jalisco-, por supuesto que habrá corridos…. Pero serán legisladores corridos, que no podrán volver a calentar su curul en San Lázaro.