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14 de Octubre del 2019

La revolución sí será tuiteada

¿Qué tienen en común la NBA, Apple, la Wikipedia, VANS y la serie animada South Park? Todos tienen un rol en las protestas pro democracia de Hong Kong.
Hace casi nueve años, las protestas en Medio Oriente avisaban ya lo que sería la Primavera Árabe. En medio de todo ese caos, The New Yorker publicó un artículo que causó revuelo: Un cambio pequeño: Por qué la revolución no será tuiteada En el texto, el reconocido periodista y escritor Malcolm Gladwell aseguraba que las novedosas redes sociales no tenían el poder democratizador que algunos les asignaban. Que no estaban siendo fundamentales en las movilizaciones y que nunca tumbarían a los tiranos. Quizá ese no era su momento, pero hoy basta ver lo que está pasando en Hong Kong para saber que Gladwell estaba equivocado. Las protestas en el Lejano Oriente están poniendo al mundo de cabeza… y todo está siendo tuiteado. Porque el movimiento en Hong Kong ya no solo tiene como protagonistas a los manifestantes. No, esta rebelión involucra a la NBA, Apple, la Wikipedia, VANS, Blizzard Activision, VERSACE, Disney y hasta a la serie animada South Park Pero ¿qué pasa en Hong Kong? Para entenderlo, hay que viajar un poco en el tiempo. Desde hace siglos, el puerto de Hong Kong ha estado abierto al mundo. Era parte del imperio chino, pero en 1842, Reino Unido se lo arrebató en una guerra y lo controló hasta 1997, año en que los británicos se lo devolvieron a China, Y desde ese entonces Hong Kong permaneció como una región especial y semiautónoma del gobierno central chino. En otras palabras, legalmente Hong Kong es parte de China, sin embargo, no es como China. Por ejemplo, en Hong Kong hay varios partidos políticos, existe un sistema legal sólido, muchos de sus habitantes hablan inglés, tienen elecciones más o menos libres y sobre todo, existe la libertad de expresión y el libre mercado. Así que la creciente influencia en los últimos años del gobierno de Beijing en la política de Hong Kong, no le gusta nada a sus habitantes. Por eso las protestas, que básicamente buscan detener una ley que permitiría al gobierno central extraditar a ciudadanos de Hong Kong para juzgarlos en China… pero que en el fondo son una lucha por proteger la independencia y modo de vida que ellos conocen y que los ha hecho diferentes de China. Y ahora, ¿qué tienen que ver todas esas marcas internacionales con eso? La NBA se involucró luego de que un directivo del equipo Houston Rockets tuiteó un mensaje de apoyo hacia Hong Kong. Esa decisión puso en jaque las relaciones entre la liga más importante de basquetbol en el mundo y China. El gobierno amenazó con cancelar los contratos multimillonarios con la NBA. El mensaje fue claro: no se tolerarán este tipo de pronunciamientos de empresas extranjeras si desean seguir operando en China. El caso de Apple fue menos controversial, pero quizá más determinante. El gobierno chino exigió a la compañía californiana eliminar la app HKmap.live, una aplicación tipo Waze que usaban los manifestantes en Hong Kong para saber dónde estaba la policía. Apple no se metió en complicaciones y lo hizo. En tanto, la marca de tenis VANS se vio involucrada en este asunto de manera accidental. Y es que el diseño ganador en una convocatoria que lanzaron resultó ser un diseño con arte que apoyaba el movimiento pro democracia de Hong Kong. ¿Y qué pasó? Rápidamente, retiró ese diseño del mercado y se disculpó. Lo que provocó que muchos hongkoneses hicieran un llamado para boicotear a la compañía. Y así muchos otros casos: como el gamer profesional que perdió su lugar en un torneo de Activision Blizzard por mostrar su apoyo a la causa pro democracia, O Versace, que en una lista de distribución reconoció a Hong Kong como un país, y luego se echó para atrás. O Wikipedia, que diariamente es terreno de batalla entre aquellos que buscan alterar la narrativa del conflicto a su favor, O Disney, que se curó en salud y abiertamente prohibió a cualquiera de sus empleados hablar del tema. O la serie South Park, que -esta sí- no tuvo naaada de miedo y así respondió al (el)gobierno chino, que supuestamente prohibió (South Park) su serie animada en el país. Sí, la revolución en Hong Kong tiene más protagonistas que los que están en las calles, porque las redes sociales nos ponen a todos dentro del conflicto. Lo queramos o no. Porque esta rebelión ya está siendo tuiteada.