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30 de Abril del 2019

Estados Unidos VS. Huawei

Justo cuando Huawei está por cerrar uno de sus contratos más importantes en el mundo occidental, la CIA la acusa de recibir financiamiento de las principales agencias de espionaje chinas

Ahora sí, el gobierno de Estados Unidos le declaró la guerra a Huawei,

el gigante chino de las telecomunicaciones que ha crecido a pasos agigantados en los últimos años.

Primero, la administración de Donald Trump prohibió que los operadores móviles en Estados Unidos ofrecieran sus equipos, porque la acusan de robar secretos comerciales de sus competidores y de violar sanciones internacionales que existen contra Irán.

Luego pidió la detención en Canadá de Meng Wanzhou, alta ejecutiva de la compañía e hija de su fundador, bajo cargos de fraude.

Y ahora dice tener pruebas del vínculo entre Huawei y el aparato de inteligencia chino.

Y es que de acuerdo con un reporte publicado esta semana por The Times,

la CIA advirtió a su contraparte británica que Huawei ha recibido financiamiento de la Comisión Nacional de Seguridad China,

el Ejército Popular de Liberación y un tercer organismo gubernamental de espionaje chino.

Esto, en un momento en el que Huawei busca proveer la tecnología para la nueva red móvil 5G de Reino Unido y de otros países.

¿Qué significa esto?

Que, según sus críticos, los equipos de Huawei -que no solo produce smartphones- sino un sinfín de otras tecnologías de telecomunicación- podrían ser utilizados para espionaje y que el material recabado podría acabar en manos del gobierno chino.

Y si en Estados Unidos tienen miedo, es porque nadie conoce mejor el poder del Big Data, que ellos.

Hasta ahora, gigantes de la tecnología como Microsoft, Google, Apple y Facebook han controlado gran parte del mercado de tecnología alrededor del mundo

gracias a la inmensa cantidad de información que manejan y que les permite desarrollar nuevos productos cada vez más sofisticados.

Pero estas compañías estadounidenses no han sido las únicas que han sabido aprovechar su posición.

Como evidenciaron las revelaciones de Edward Snowden en 2013,

el propio gobierno de Estados Unidos ha explotado la cercanía que tiene con Sillicon Valley para llevar a cabo programas de espionaje masivo más allá de sus fronteras.

Huawei asegura que no entrega información de sus usuarios al gobierno chino

y ha mostrado disposición para apegarse a las regulaciones de privacidad de los mercados locales en los que opera.

Incluso, en un hecho poco común para una compañía de su tamaño, ha tachado públicamente al gobierno estadounidense de hipócrita, pues argumentan que ellos son los que han violado la privacidad de millones de personas alrededor del mundo.

Por su parte, expertos en ciberseguridad concluyen que actualmente no existe evidencia de que Huawei represente una amenaza a la seguridad, pero comprenden la reacción del gobierno estadounidense.

A fin de cuentas, el conflicto entre Huawei y Estados Unidos nace de la tensión que existe entre las dos economías más grandes del mundo desde hace casi dos décadas.

Estados Unidos reconoce el poder que trae controlar el mundo digital, y por eso busca proteger la hegemonía nacional e internacional de su sector más dinámico de la actualidad: el de la tecnología.

Es por eso que el éxito de Huawei no es solo una amenaza al poderío comercial de Estados Unidos en este rubro, sino a su seguridad nacional y a su estatus de superpotencia.

Ellos lo saben, y los chinos también.

¿Quién ganará la batalla?

Eso, está por verse.