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02 de Agosto del 2019

Bernie se pone rudo

Ahora sí, la cosa se puso seria
El senador demócrata Bernie Sanders tiene un objetivo inmediato: escalar posiciones en la carrera rumbo a la nominación demócrata para las elecciones presidenciales de 2020. Y es que el autodenominado socialista se ubica actualmente detrás de la senadora Elizabeth Warren, la ex procuradora de California Kamala Harris y el ex vicepresidente Joe Biden. Sanders, quien peleó la candidatura por el Partido Demócrata frente a Hillary Clinton en 2016, goza de gran popularidad, particularmente entre los votantes demócratas más jóvenes. Y aunque sus ideas, propuestas e iniciativas de ley arrastran un gran apoyo, su personalidad no termina por empatar con los gustos del establishment demócrata. Es quizás por eso que el senador por Vermont, a quien varias encuestas ubican como el único que podría derrotar a Donald Trump en las elecciones de 2020, ha decidido meterle el acelerador a su campaña, y a su actitud. Mientras que en el primer debate de los precandidatos demócratas el 27 de junio, Sanders se mostró moderado, como de costumbre, el cambio fue notorio durante el segundo debate. En este último, el 30 de julio, el senador se mostró combativo, respondón y agitado. Defendió con capa y espada su iniciativa Medicare Para Todos y no escatimó en sus ataques contra la oligarquía estadounidense. Incluso, de manera sorpresiva, realizó fuertes señalamientos de conflicto de interés entre los medios de comunicación y la poderosa industria de la salud. Su coordinador de campaña, Faiz Shakir, ha seguido la misma línea en entrevistas con medios de comunicación. ¿Le funcionará el cambio de actitud a Bernie? ¿O volverá a caer como en 2016?