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16 de Enero del 2020

Estados Unidos vs Irán: enemigos útiles

¿Por qué Estados Unidos e Irán parecen estar en una pelea de nunca acabar? ¿Quién empezó todo el problema? Aquí te lo explicamos TODO.
Como ya viste, Estados Unidos e Irán tienen una relación complicada. Una que nos pone muy nerviosos a todos. Pero, ¿por qué tanto odio? Todo se remonta a 1953, tiempos de la Guerra Fría, cuando las agencias de inteligencia de Estados Unidos y Reino Unido orquestaron un golpe para remover al primer ministro Mohammad Mossadeq, quien fue electo democráticamente. ¿La razón? Como nuestro Lázaro Cárdenas, Mossadeq quería nacionalizar la industria petrolera en su país. Este evento puso fin a un capítulo de democratización en Irán. Y así fue reinstaurada la monarquía del Shah. En ese periodo, Estados Unidos e Irán fueron aliados muy cercanos. Hasta que estalló la revolución en 1979. Los más conservadores no veían con buenos ojos las políticas modernizadoras de Mohammad Reza. Y los progresivos, bueno, pues no veían bien a un régimen autoritario - que además era una monarquía. ¡Ah!, y la economía no marchaba muy bien que digamos. Entonces, en 1979 estalló la Revolución iraní. El Shah, apoyado por Estados Unidos, tuvo que huir. Dos semanas después, el líder islámico Ayatollah Khomeini regresó del exilio. Y, tras un referéndum se proclamó la República Islámica de Irán. O sea, que los conservadores ganaron. Poco después estalló otra crisis. La Embajada de Estados Unidos en Teherán fue tomada por manifestantes luego de que Estados Unidos le diera asilo al Shah. Los manifestantes iraníes mantuvieron a decenas de estadounidenses como rehenes por más un año. Este largo incidente marcó el fin de las relaciones diplomáticas formales entre ambos países. No más embajadas, no más consulados. El villano eres tú De aquí en adelante, el sentimiento antiestadounidense en Irán prácticamente se convertiría en política de Estado. Y en Estados Unidos no fue muy diferente. Irán ya era visto por gran parte del público como un villano internacional. Pero luego, la cosa se puso rara. Pues durante la administración de Reagan y en plena guerra entre Irán e Iraq -quienes se peleaban el dominio de la región-, se reveló que la CIA vendió armas de manera secreta al gobierno iraní mientras que apoyaba -también- al Iraq de Saddam Hussein. Y lo peor de todo fue que el dinero recaudado se usó para financiar a los Contras, una guerrilla nicaragüense de derecha que cometió innumerables atrocidades contra la población civil. 
Tres años después, las tensiones volvieron. ¿Y cómo no? Pues la Marina de Estados Unidos derribó un avión comercial iraní que volaba sobre el Golfo Pérsico. Reagan luego admitió que fue un error y tuvo que pedir disculpas. Pero el daño ya estaba hecho. A partir de ahí transcurrió una década en la que Irán se estancó económicamente y su clase política se volvió todavía más conservadora y más antiestadounidense. Nueva etapa, ¿mismos vicios? Y en 2002 inició un nuevo capítulo. George W. Bush denunció a Irán como parte del “Eje del mal” junto con Iraq y Corea del Norte. Como era de esperarse, el discurso encendió a los iraníes. ¿Y cómo respondieron ellos? Buscaron obtener armas nucleares. Luego de años de sanciones económicas y cambios de gobiernos, en 2013 parecía que finalmente harían las paces. Los presidentes Hassan Rouhani y Barack Obama, políticos moderados los dos, conversaron por teléfono. Y en 2015, Irán acordó detener su programa nuclear. Todo marchaba muy bien. Además, ambos enfrentaban a un enemigo en común en Siria: el Estado Islámico (ISIS). 
 Pero luego llegó Donald Trump. El mandatario anunció que abandonaría el pacto nuclear con Irán y volvió a imponer sanciones económicas. En 2019, el asunto se deterioró aún más. Un misil iraní derribó un dron estadounidense que -según ellos- volaba sobre sus aguas. Todo esto sucedía mientras que Irán aprovechaba el vacío de poder que dejó Estados Unidos luego de su retirada de Iraq y apoyaba a grupos políticos y paramilitares en varios países de la región. 
 Ahora, en 2020, el gobierno de Trump asesinó en Iraq al segundo hombre más poderoso de Irán - y estos respondieron con bombas. Y así, muy pero muy tensa, está así la situación hoy. Enemigos útiles En resumen, ambos gobiernos tienen ambiciones de dominar la región de Medio Oriente. Y ambas clases políticas, la de Irán y la de Estados Unidos suelen explotar el resentimiento y el temor de sus poblaciones para sus propios objetivos internos. Por ejemplo, para proyectar fuerza rumbo a las elecciones, para distraer la atención de temas económicos, o simplemente para avanzar los intereses de sus sectores militares. Entonces, ¿estallará la guerra en algún momento? La historia nos dice que probablemente no. Pero eso sí, nunca se puede descartar la desesperación de un gobierno extremista. Ya sea en Irán o en Estados Unidos.