5 de julio 2022

18 de mayo 2022

Internacional

Petro, ¿el inevitable?

Colombia se prepara para votar por su próximo presidente este 29 de mayo y todo apunta a que, por primera vez en su historia, Colombia tendrá un mandatario de izquierda. Pero su victoria aún no está asegurada

Por Magenta Staff

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Colombia se prepara para votar por su próximo presidente este 29 de mayo y todo apunta a que, por primera vez en su historia, Colombia tendrá un mandatario de izquierda.

Su campaña, al menos, ya lo perfila como el ganador inevitable; un candidato cuyo futuro cercano amerita que se le proteja con todo, inclusive, con escudos antibalas.

Con un apoyo de alrededor del 40 por ciento, Gustavo Petro se mantiene a la cabeza de las encuestas, frente al 22 por ciento que ostenta su oponente de la derecha, Federico Fico Gutiérrez, quien a pesar de contar con el apoyo de las élites empresariales del país, no logra despegar en las preferencias electorales.

Entre el electorado más fiel del puntero, se encuentran quienes exigen un cambio radical en la política colombiana.

Así como una figura que proponga -también- un cambio radical en el manejo de una economía fuertemente afectada por la pandemia.

Petro, senador de 62 años, fue alcalde de la capital Bogotá entre 2012 y 2015. En la década de los ochenta combatió al Estado colombiano en las filas del M-19, una guerrilla que entregó las armas en el año 1990.

Esta es la tercera vez que contiende por la presidencia del país. ¿Te suena familiar?

Un gobierno de centro-derecha altamente antipopular ha sentado las condiciones para el alza de Petro. Pero su victoria aún no está asegurada.

Y es que, con un sistema que contempla la Segunda Vuelta Electoral, solo aquel candidato o candidata que supere la mitad de los votos puede resultar ganador.

Esta segunda vuelta llevará a cabo el 19 de junio, tres semanas después de la primera votación. Y ahí, como lo señala Inés Santaeulalia en un análisis realizado para el diario El País, ”el terreno electoral da un vuelco con lo que se puede considerar el antivoto”. Es decir, el apoyo de aquellos que no son partidarios de ninguno de los dos candidatos, pero su rechazo total alguno de ellos los lleva a votar por el otro.

Y aunque ambos Fico y Petro concentran altos porcentajes de ese voto en contra, el que pareciera resultar más afectado por este fenómeno electoral es el candidato conservador.

Pues hace cuatro años, el antipetrismo fue mayor al antiuribismo, corriente política de derecha con la que se identificaba al entonces candidato y hoy presidente Iván Duque.

Pero hoy, el devastador legado de la pandemia y un desencanto con la política tradicional, sobre todo de los jóvenes, han hecho de Petro una alternativa viable para el electorado en Colombia.

¿Se unirá Petro al nuevo bloque de la izquierda latinoamericana? El próximo 29 de mayo o 19 de junio, los colombianos dirán.

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