20 de enero 2021

Internacional

Biden y el retorno de la oligarquía liberal

Pese a que las encuestas revelan que los estadounidenses quieren un gobierno de Joe Biden de corte progresista, los puestos clave del Poder Ejecutivo están siendo ocupados por fieles representantes de la clase político-empresarial de Estados Unidos.

Por Redacción Magenta

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Bernie Sanders y el resto de los demócratas de izquierda deben estar algo decepcionados.

Y es que si bien la administración de Joe Biden ha presentado una agenda política más o menos progresista, los personajes que se perfilan a ocupar algunos de los puestos ejecutivos más importantes del gobierno federal son fieles representantes del establishment político-empresarial estadounidense.

Así es, la cercanía del nuevo equipo de Biden con las grandes fortunas del país ha levantado dudas en torno a posibles conflictos de interés y captura regulatoria.

En materia económica destacan tres nombres: el de Yanet Yellen, el de Neera Tanden, y el de Brian Deese.

Con más de 30 años en puestos públicos de alto nivel, Yanet Yellen tiene experiencia probada. Sin embargo, su cercanía con los grandes bancos de inversión -aquellos responsables de la crisis financiera de 2008- ha provocado que muchos críticos pongan en duda su lealtad. A inicios de 2021, medios en Estados Unidos revelaron que la próxima funcionaria federal recibió en los úlltimos dos años al menos 7 millones de dólares por dar pláticas en bancos regulados por el gobierno, consultorías y fondos de inversión.

Neera Tandem, por su parte, encabezó los últimos ocho años un think tank liberal que recibió donaciones de 45 y 50 millones de dólares por parte de Wall Street y Silicon Valley. De ahora en adelante, Tandem estará a cargo de decidir el destino de los dineros públicos.

Y qué decir de Brian Deese, quien se convertirá en el principal asesor económico del presidente, y quien ostenta una larga historia como ejecutivo en la poderosa firma de inversión Blackrock.

En el terreno diplomático, el patrón es similar. Y es que el futuro secretario de Estado, Anthony Blinken, fundó apenas en 2017 una empresa de consultoría que promete ayudar a actores privados a influir en el gobierno. De acuerdo con el portal Político, al menos 21 de los 38 empleados de WestExec donaron a la campaña de Biden. Cinco de ellos ya trabajan en el equipo de transición de Biden, señala el medio.

Y aunque las encuestas revelan que los estadounidenses desean un Gabinete libre de influencia corporativa,
el liderazgo del Partido Demócrata -personificado en Joe Biden- parece tener otra opinión.

Pese a que figuras como anti corporativas como Bernie Sanders, Elizabeth Warren y Tulsi Gabbard dominaron la campaña por la nominación presidencial demócrata e influyeron en la definición de la agenda política de Joe Biden, todo parece apuntar a que este miércoles saldrá de la Casa Blanca una oligarquía conservadora para permitir el retorno de una oligarquía liberal.

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