17 de agosto 2022

11 de julio 2022

Economía

Dos Bocas: Negocios, dinero y poder en el círculo de Rocío Nahle

El complejo de refinación de Dos Bocas, Tabasco ha convertido a la secretaria de Energía, Rocío Nahle, en una de las figuras de mayor poder en el gabinete del presidente Andrés Manuel López Obrador

Por Rodrigo Carbajal

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El complejo de refinación de Dos Bocas, Tabasco ha convertido a la secretaria de Energía, Rocío Nahle, en una de las figuras de mayor poder en el gabinete del presidente Andrés Manuel López Obrador.

Nahle tiene acceso discrecional a un proyecto que, de acuerdo a estimaciones recabadas por Bloomberg, terminará costando hasta 18 mil millones de dólares, 10 mil millones de dólares adicionales a la planeación original.

La secretaria de Energía ha convencido al presidente que el complejo de refinación de Dos Bocas no rebasará el costo de 13 mil millones de dólares, una promesa que contradice la opinión del secretario de Hacienda, Rogelio Ramírez de la O, y del director de Pemex, Octavio Romero.

Rocío Nahle se ha colocado al centro de la toma de decisiones del proyecto de la refinería, construyendo un entramado institucional que, por diseño, privilegia la opacidad absoluta en el manejo del dinero y en el que confluyen intereses privados alineados a las relaciones personales y familiares de la secretaria de Energía.

Parafraseando a Leonardo Núñez, analista de Mexicanos Contra la Corrupción y la Impunidad, es prácticamente imposible determinar cuánto costará la refinería, cuánto se ha pagado a los proveedores y cuál es el avance de la obra.

El proyecto no cuenta con una partida presupuestaria federal, no aparece en la cartera de inversión de la Secretaría de Hacienda y no se puede ubicar en la cuenta pública. Esto implica que la refinería de Dos Bocas es imposible de auditar.

En diciembre de 2021, Francisco Javier Vega Rodríguez, el funcionario de auditoría de más alto nivel en Pemex, renunció a su puesto por diferencias en el manejo financiero de la refinería de Dos Bocas. De acuerdo a un artículo de la agencia Bloomberg, que cita a funcionarios de Pemex, PTI Infraestructura de Desarrollo SA de CV, la subsidiaria privada de la petrolera constituida para administrar el proyecto, se negó a entregar los contratos con proveedores.

El hecho de que la refinería de Dos Bocas sea administrada por una compañía privada representa un problema adicional de opacidad. Bajo este esquema, los contratos con proveedores no están sujetos a la Ley de Transparencia.

La lista de contratistas del complejo de refinación incluye a firmas como Baker Hughes, la cual ha obtenido asignaciones por más de 5 mil millones de pesos. La compañía estadounidense enfrenta severos cuestionamientos sobre su relación con el hijo del presidente, José Ramón López Beltrán, cuya familia rentó una casa en los suburbios de Houston, Texas a Keith Schilling, un ex directivo de Baker Hughes.

El espectro de opacidad que caracteriza al proyecto de la refinería de Dos Bocas ha generado cuestionamientos a los negocios de los amigos y familiares de Rocío Nahle con instancias en las que la Secretaría de Energía tiene injerencia directa.

En mayo de 2020, el periódico Reforma publicó que el verdadero dueño detrás de uno de los contratistas más importantes de la refinería de Dos Bocas, Grupo Huerta Madre, es Arturo Quintanilla Hayek, a quien la propia secretaria de Energía, Rocío Nahle, reconoce como “su compadre”.

Una semana después de que Grupo Huerta Madre fue constituido en mayo de 2019, fue invitado por Pemex Transformación Industrial a participar en una licitación restringida de la refinería de Dos Bocas. Eventualmente, la compañía obtuvo un contrato de más de 4 mil millones de pesos.

La empresa Gravas del Sureste S.A de C.V., propiedad los sobrinos de Arturo Quintanilla Hayek, Josué Quintanilla Ayache y Jaime Quintanilla Ayache, obtuvo la asignación de un contrato de 441.4 millones de pesos con la Administración del Sistema Portuario Nacional de Salina Cruz.

Otra empresa de los hermanos Quintanilla Ayache, Bidcom Energy, que fue creada en 2019, fue inhabilitada en 2021 por haber vendido equipo médico a sobreprecio al IMSS durante la contingencia del Covid-19. En julio de 2020, la senadora panista Xóchitl Gálvez presentó una denuncia ante la Secretaría de la Función Pública, en relación a este contrato de Bidcom Energy de 114 millones de pesos.

El esposo de la secretaria de Energía, José Luis Peña, es señalado por personas cercanas al proyecto de la refinería de Dos Bocas como uno de los operadores informales con mayor peso en la adjudicación de contratos del proyecto. Versiones periodísticas lo vinculan con el empresario restaurantero de la Ciudad de México, Daniel Flores, como los dueños de facto de Proyecta Industrial de México, uno de los contratistas emergentes de la gestión de Rocío Nahle.

Proyecta Industrial de México ha conseguido al menos dos contratos con Pemex por 159.5 millones de pesos. La compañía, además, obtuvo un contrato por 688 millones de pesos en el proyecto de la refinería de Dos Bocas, el cual fue objeto de un convenio modificatorio que, de acuerdo a la revista Proceso, elevó el monto del negocio a 2,300 millones de pesos en un plazo de apenas cuatro meses.

La extensión del monto de los contratos es una práctica común en la refinería de Dos Bocas. Proceso documentó una operación similar en el paquete del proyecto que es operado por la firma multinacional Samsung, que pasó de 1,630 millones de pesos a 4,397 millones de pesos entre julio de 2019 y junio de 2020.

Formalmente, el funcionario de más alto rango, encargado de la aprobación de los contratos y sus modificaciones es Leonardo Cornejo, actual subdirector de Proyectos Industriales de Pemex Transformación Industrial y quien fuera mano derecha del ex director de la petrolera, Emilio Lozoya.

El periodista Carlos Loret de Mola refiere testimonios que señalan a Cornejo como el hombre que más veces vio Luis de Meneses Weyll, el ex director de Odebrecht en México que aceptó ante la justicia brasileña haber operado un aparato de sobornos en este país.

Las dudas y los cuestionamientos al esquema financiero inundan a la refinería de Dos Bocas. No obstante, el hecho de que el presidente Andrés Manuel López Obrador haya inaugurado la primera fase del proyecto implica un respaldo implícito al modus operandi de la secretaria de Energía y de su entorno.

Rocío Nahle le ha ganado la partida a las críticas del ex secretario de Hacienda, Arturo Herrera, de su sucesor, Rogelio Ramírez de la O, y del director de Pemex, Octavio Romero.

Mientras tanto, el dinero opaco sigue fluyendo y con él, la influencia de la secretaria de Energía. 

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