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17 de Junio del 2020

Presidente de la ABM: la banca es parte de la solución

El error de diciembre de 1994 y el rescate del Fobaproa estigmatizaron a la banca mexicana como un catalizador de la crisis económica. La Asociación de Bancos de México y su presidente, Luis Niño de Rivera, insisten en que ahora sucede lo contrario: los bancos no son el problema, sino parte de la solución a la recesión actual.
El presidente Andrés Manuel López Obrador insiste en que el gobierno federal no puede financiar un programa de rescate empresarial porque eso significaría prestarse a un FOBAPROA 2.0. La banca mexicana quedó estigmatizada con la crisis de diciembre de 1994 y el rescate posterior de 1995, que ocurrió apenas doce años después de la nacionalización bancaria que derivó de la crisis de deuda de 1982. Por eso, en la coyuntura de la recesión del Covid-19, el argumento central de la Asociación de Bancos de México y de su presidente, Luis Niño de Rivera, es que la banca ahora es parte de la solución, no del problema, como lo fue en las crisis de 1976, 1982, 1994 y 2008. La respuesta a la recesión del Covid-19, en la que JP Morgan pronostica una contracción del PIB del orden de 10.5 por ciento para 2020, ha sido liderada por el sector privado, no por el gobierno federal. La falta de una política fiscal contracíclica contrasta con las medidas que ha tomado la Asociación de Bancos de México para promover el crédito y mantener el funcionamiento ordenado del sistema financiero.   1. Esquemas de financiamiento para MiPymes En coordinación con Nacional Financiera, Bancomext, Financiera Nacional de Desarrollo Rural y FIRA, la Asociación de Bancos de México ha diseñado mecanismos para garantizar la liquidez de las micro, pequeñas y medianas empresas, el eslabón más débil de la cadena de valor del sector productivo del país. Hasta abril de 2020, se habían colocado créditos por 28,600 millones de pesos en estas unidades de negocio, 38 por ciento más que en el mismo periodo de 2019. La ABM ha entablado negociaciones con 25 estados de la república para conseguir garantías por 6 mil millones de pesos para expandir el programa de micro créditos. La posición del gremio bancario y del Consejo Coordinador Empresarial es que se tiene que hacer todo lo posible para evitar que una crisis de liquidez de los negocios mexicanos se convierta en una crisis de solvencia. Es decir, que el daño temporal no se convierta en permanente. De acuerdo a una encuesta de la Asociación de Emprendedores de México, el 77 por ciento de las micro y pequeñas empresas del país dejaría de operar en dos meses si se mantienen las condiciones actuales de deterioro de la actividad económica dada la falta de liquidez.   2. Programa de diferimiento de pagos La Asociación de Bancos de México inició un programa de diferimiento de pagos para sus clientes de la banca de consumo y de la banca corporativa incluso antes de que el gobierno decretara una emergencia sanitaria. Hasta la primera quincena de mayo, 7.9 millones de clientes se habían acogido al programa. La ABM cabildeó una regulación temporal con el gobierno federal para atender el problema de liquidez del mercado manteniendo altos estándares de capitalización. Esta medida también pretende paliar la falta de liquidez de los negocios mexicanos, sobre todo de las micro, pequeñas y medianas empresas.   3. Vigilancia financiera Después del FOBAPROA, la banca mexicana dio un giro de 180 grados para recuperar la confianza del mercado, de los reguladores y de los inversionistas. México se convirtió en punta de lanza en la adopción de los lineamientos de capitalización conocidos como Basilea III, particularmente importantes en tiempos de crisis y de estrés financiero. El Índice de Capitalización de la banca mexicana es de 16.27 por ciento, considerablemente superior al 10.5 por ciento recomendado por el Banco de Pagos Internacionales. La Asociación de Bancos de México entiende que sin estabilidad financiera, ningún esfuerzo para mejorar las condiciones de crédito de las micro, pequeñas y medianas empresas resulta útil. Eso lo aprendió el país en 1982 y en 1994. El planteamiento del Consejo Coordinador Empresarial, del cual la ABM forma parte, es que independientemente de las medidas que tome el gobierno mexicano, el sector privado hará lo que esté en su poder para hacer frente a la que será la peor recesión desde la Gran Depresión. El sector bancario ya está haciendo su parte.