FACEBOOK

VISTAS
13 de Febrero del 2019

El problema es Pemex

La crisis en Pemex se ve como un determinante importante para la calificación crediticia de México, por eso hay incertidumbre de que el país pierda el grado de inversión en los próximos años
La crítica situación financiera de Pemex amenaza las finanzas de México, lo que ha disparado las primas que pagan los bonos de deuda gubernamental. Bank of America hizo una consulta a sus clientes y el 70 por ciento espera que México pierda el grado de inversión en los próximos años, debido a la importancia que representa Pemex en la economía mexicana y las dudas sobre el plan del gobierno para rescatar a la petrolera . Debido a eso inquieta a los inversionistas el sacrificio que implicará salvar a Pemex para el gobierno de Andrés Manuel López Obrador. De acuerdo a Bloomberg, Pemex representó una quinta parte de los ingresos del gobierno en 2018 y es la petrolera más endeudada del mundo con 107 mil millones de dólares, a lo que se suma la caída en la producción de crudo. Los bonos mexicanos están al borde del grado “basura”, con un nivel de tasas para el papel gubernamental más altas que las pagadas por los mercados emergentes dos niveles por debajo de BBB+ de México. Después que la calificadora Fitch Ratings redujo la valuación a Pemex se observó incertidumbre sobre la suficiencia de los incentivos fiscales a la petrolera y su capacidad para que mejore la producción petrolera en los próximos años, junto con dudas sobre la nueva estructura directiva de la empresa productiva del Estado. Además, se relaciona la calificación crediticia de Pemex como determinante importante de la calificación crediticia de México. Estos factores se suman a la incertidumbre sobre la conducción de las finanzas públicas en un entorno de riesgo externo, lo que eleva la probabilidad de un recorte a la calificación crediticia del país. De acuerdo a Banco Base, el principal riesgo es que el gobierno no ajuste sus planes de gasto en un escenario de desaceleración económica que podría comprometer los ingresos esperados por el sector público