FACEBOOK

VISTAS

Lo que AMLO debe aprender del beisbol

Para unos, el cuarto bat de Morena se equivocó ese día ante los Diablos y los Padres. No se aguantó y terminó politizando un evento deportivo de nivel internacional. Pero para otros, el presidente reaccionó correctamente ante la mafia del bullpen quien le habría tendido una trampa
Andrés Manuel López Obrador es un fanático del beisbol. El presidente sabe de beisbol… por lo tanto sabía que esto podía pasar. Pero López Obrador también debería saber que ante un pitcher desconocido y jugando de visitante en un campo cercano a Atlacomulco, quizá era mejor no abanicar la primer curva que te lanzan. Pero no fue así. Para unos, el cuarto bat de Morena se equivocó ese día ante los Diablos y los Padres. No se aguantó y terminó politizando un evento deportivo de nivel internacional. Pero para otros, el presidente reaccionó correctamente ante la mafia del bullpen quien le habría tendido una trampa con acarreados designados que acapararon la porra. Para ellos el presidente hizo bien, y se la voló. Independientemente de que haya sido una buena o mala señal del catcher, el presidente sabe que el beisbol contiene grandes enseñanzas que bien podrían aplicarse a su futuro político. ¿Cuáles son?

1. Pitcher que empieza ponchando, pierde el juego

El presidente viene de una racha ganadora, les recetó chocolate a todos los partidos, la pizarra de popularidad está por los cielos, pero no faltan equipos que quieran verlo blanqueado y ponchado y están ahí para criticar a la menor provocación.

2. Carreras que no hagas te las harán a ti

La gradería está esperando los jonrones que le prometieron: un grand slam de corruptos en la cárcel, extrainnings de crecimiento económico estable, y una apaleada a la inseguridad, pero cada día que esto no se ve en el diamante, se aparece la oposición para recordárselo…

3. Los jonrones de ayer no ganan los juegos de hoy

López Obrador se rodeó de una fanaticada que tiene mucha fe en su forma de jugar. Sus años de pretemporada política lo llevaron a las grandes ligas a base de convencer con un nuevo estilo de juego, muy alejado de las bolas ensalivadas de otros jugadores. Para el presidente es hora de demostrar con carreras, lo que prometió en la antesala de la Presidencia y si no lo hace, hay otros equipos políticos dispuestos a arrbatarle espacios.

4. Zurdo domina a zurdo

Para nadie es un secreto que parte de los enemigos de este gobierno están en la izquierda misma, solo falta ver si López Obrador –que también lanza con la izquierda– puede dominar el juego rudo de los morenistas que no se alínean a su sistema de juego.

5. Rola al pitcher es la vía de la verguenza…

No hay nada peor que ver a un cuarto bat presumiendo su fortaleza en la caja de bateo y que termina enviando una rolita al pitcher para ser sacado en la primera base. La revocación de mandato es ya una realidad y López Obrador sabe que no se puede dar el lujo de terminar sin hits ni carreras… Y la última, pero más importante: Esto no se acaba hasta que se acaba, y faltan aún.