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05 de Febrero del 2019

¿Y la competencia?

En los últimos años, diversas disciplinas han destacado por el dominio de equipos o deportistas, creando consigo una dinastía, pero también una interrogante ¿por qué siempre ganan los mismos?
¿Qué tienen en común los Patriotas de Nueva, Real Madrid y los Golden State Warriors? ¿O deportistas de la talla de Lewis Hamilton, Serena Williams, Novak Djokovic, entre otros? Claramente los antes mencionados han creado “dinastías” ganadoras para comandar sus principales disciplinas. Si bien es admirable el éxito conseguido, también es válido cuestionarse ¿en dónde quedó la competencia? A continuación analizaremos los siguientes factores que intervienen en el éxito de teams y deportistas, sobresaliendo del resto de los competidores.

PODER ADQUISITIVO

Esto es más tangible hoy en día en franquicias de futbol soccer o en las escuderías misma Fórmula 1. Como ejemplos los de Real Madrid, ganador de las últimas tres UEFA Champions League, o los campeonatos de Liga de sus respectivos países, Italia y España, de escuadras como Juventus y FC Barcelona. Además de ganar, presumen tener las plantillas más poderosas a nivel mundial, lo que aunado al talento les ha facilitado los resultados en la presente década. Por una tangente similar trasciende el deporte motor con el piloto Lewis Hamilton, cuya escudería Mercedes mantiene una férrea competencia con Ferrari para ver quién construye el mejor motor de monoplaza. En el último lustro, Hamilton ha conquistado cuatro de los cinco premios, los dos últimos de manera consecutiva. En el Campeonato Mundial de Motociclismo ocurre una situación que no es diferente, pues desde el 2013 el catalán Marc Márquez ha conquistado cinco de los seis últimos premios y actualmente es tricamapeón del certamen.

GENERACIONES DORADAS

Este rubro es más presente en los deportes más populares de Estados Unidos. Los New York Knicks son la plantilla más cara del basquetbol de la NBA, seguida de los LA Lakers, pero sucumben ante la gloriosa época de los Warriors, actuales bicampeones. Golden State ha jugado las últimas cuatro finales de la NBA, ganando tres de ellas (2015, 2017 y 2018) y desde 2016 tienen a un dúo admirado por todos: Kevin Durant-Stephen Curry. Obviamente tampoco se debe dejar de lado la dinastía de Patriotas de Nueva Inglaterra, considerada como la mejor del deporte norteamericano en el presente milenio. Seis anillo de campeonato de NFL ha dado el tándem formado por Bill Belichick y Tom Brady, luciendo una franquicia poderosa que en las finanzas es superada sólo por los Cowboys de Dallas, equipo que no ha podido levantar un Vince Lombardi desde 1996.

ALTO RENDIMIENTO

Deportes como el tenis, box, atletismo o natación, se cuecen aparte. La mejora continua, el equilibrio emocional y la disciplina constante son los aspectos fundamentales que marcan a los atletas de alto rendimiento. Por eso es entendible que en disciplinas como el “deporte blanco”, jugadores como Roger Federer, Rafael Nadal, Novak Djokovic o Serena Williams, llevan más de una década compitiendo al máximo y cosechando galardones. “Lo afronto con normalidad, que es la claves del éxito de mi carrera. Sin dar excesiva importancia ni a la victoria ni a la derrota, aceptando las dos con tranquilidad, ni estando muy arriba en los buenos momentos ni muy abajo en los menos buenos”, confesó Nadal en abril de 2017 al periódico “Mundo Deportivo”, al ser cuestionado sobre la costumbre de ganar. Este mismo aspecto sobresale en el deporte de los puños, donde los pugilistas logran posicionarse por años en lo más alto en sus respectivas divisiones, como han sucedido en épocas recientes con Floyd Mayweather, Manny Pacquiao o Saúl “Canelo” Álvarez. Un claro ejemplo de lo anterior planteado han sido el velocista Usain Bolt y el nadador Michael Phelps, quienes entre ambos arrasaron con medallas olímpicas durante los Juegos Olímpicos de 2008, 2012 y 2016.