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27 de Junio del 2019

Trump, uno más que le faltaba…

La selección femenil de Estados Unidos es el caso más reciente de un atleta que rechaza ir a la Casa Blanca, convirtiendo de esta forma a la administración de Donald Trump en la más repudiada por los deportistas de su país
Megan Rapinoe dejó en claro que ella no asistirá a la “puta Casa Blanca”,  en caso de que Estados Unidos quede campeón del Mundial Femenil de este año. Donald Trump, presidente de Estados Unidos no tardó en contestarle y le mandó el mensaje de que primero queden campeonas y después hablaba, pero por lo pronto otro deporte se sumó a la negativa de querer visitar la sede presidencial. Trump ha conseguido unificar al deporte estadounidense, pero porque prácticamente todas las principales ligas profesionales de su país se han negado a ir a saludarlo. En la NBA Stephen Curry y Lebron James fueron los estandartes, pero casi la totalidad de los jugadores de este deporte se niegan a asistir a la Casa Blanca. Danny Green, jugador de los Raptors de Toronto, nuevos monarcas de la NBA, dejó en claro su postura cuando se le cuestionó si aceptaría acudir a la Casa Blanca: "Lo diré educadamente: No". Y ese parece ser el sentir del resto de los jugadores de la plantilla de los Raptors. Pero no solo los campeones de la NBA se ha negado en repetidas ocasiones a ser felicitados personalmente por el presidente Trump. En la NFL prácticamente todos los jugadores le dieron la espalda… bueno, Tom Brady sigue siendo un buen amigo, pero luego de los dimes y diretes y de las protestas que se dieron cuando se entonaba el himno nacional de Estados Unidos, la relación entre esta liga y el presidente no es la mejor. El beisbol no se escapa, los Medias Rojas asistieron a “medias” ya que los peloteros latinos no acudieron a esa tradicional visita para ser felicitados por el presidente Trump cuando quedaron campeones. De las principales Ligas deportivas en Estados Unidos: MLB, NBA, NFL y NHL, solo esta última no ha tenido grandes diferencias con el mandatario de su país. El hockey y la NHL han aceptado sin mayores problemas las invitaciones de Trump a la Casa Blanca, algo muy diferente al resto de las principales competencias deportivas de Estados Unidos. Por lo pronto, el presidente estadounidense sigue sumando rechazos deportivos en su administración.