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18 de Julio del 2018

La verdadera campeona del Mundial

Encantó al mundo con su espontaneidad, efusividad y deportivismo, pero a las “jugadas” de Kolinda Grabar-Kitarović, habría que aplicarle el VAR
Las muestras de apoyo a su selección y la espontaneidad con la que vivía los partidos la convirtieron rápidamente en una figura extracancha del Mundial de Rusia 2018. Muy pronto Kolinda Grabar-Kitarović se ganó a propios y extraños, quienes comentaban lo que tuvo que hacer la presidenta de Croacia para estar presente en los partidos de su selección. Así se habló de cómo la mandataria pagó de su bolsillo los boletos para ir a los juegos, se sentaba en las gradas, no en palcos, salvo en la Final. Pidió permiso al Congreso de su país para estar fuera mientras Croacia competía en el Mundial y esos días no recibiría sueldo. También se habló de cómo reacomodó su agenda para estar presente en la cumbre de la OTAN y después regresar al Mundial. Pero conforme aumentó su fama también comenzaron a aparecer datos no tan amables de la presidenta de Croacia, por lo que sus “jugadas” deberían ser revisadas con el VAR para estar seguros de cuál es la forma de ser de la mandataria. Así se supo que Grabar-Kitarović tiene un estilo duro de gobernar. Esta presidenta de 49 años de edad no apoya el matrimonio entre homosexuales, tampoco está a favor del aborto y se le ha relacionado con el grupo “Ustacha”, una organización racista. El partido ultraconservador Unión Democrática Croata apoyó su postulación a la presidencia, la cual ganó luego de una segunda ronda de votaciones. Este partido es acusado de promover la xenofobia y la antiinmigración, aunque ella ha dicho públicamente que está en favor de apoyar a los inmigrantes. Así es que Grabar-Kitarović también tiene su lado estricto, fuerte y hasta cuestionable, contrastando con aquellas imágenes de abrazos y apoyo a los jugadores franceses y croatas.