FACEBOOK

VISTAS
25 de Junio del 2019

Joao Maleck: una lección que no se aprende

Una vez más un deportista con mucho futuro se convierte en villano y echa a perder su vida al protagonizar un accidente en el que dos personas murieron
¿Se acuerdan de César Andrade? Era jugador del Atlas, se decía que era cuestión de tiempo para que se ganara la titularidad en el equipo Rojinegro, pero un accidente automovilístico después de haber bebido algunas cervezas le costó que le amputaran una pierna. Exceder en el consumo de alcohol y perder el sentido de la responsabilidad, es una lección que no se aprende, aún y cuando los deportistas tengan el ejemplo de Andrade y muchos otros. Así se repite esta triste historia en la figura de Joao Maleck, seleccionado mexicano juvenil, jugador de la filial del Sevilla, en España y con muchas posibilidades de seguir desarrollándose en este deporte. A sus 20 años de edad, la carrera del delantero del Santos Laguna podría llegar a su fin, acusado de homicidio culposo tras protagonizar un accidente en el que dos personas perdieron la vida, el joven futbolista podría encarar una sentencia de 4 a 10 años de prisión, todo dependería de las agravantes del caso. Pero también existe la posibilidad de que el nacido en Guadalajara, Jalisco, no toque la cárcel y salga en libertad pagando una fianza, tal y como ha sucedido en otros casos con futbolistas. En los 90, Aurelio Rivera, futbolista del Puebla, atropelló a dos ciclistas que posteriormente perdieron la vida. “El Coreano” estuvo dos años en la cárcel y salió por buen comportamiento y volvió a jugar. A esos dos casos súmenles los de Isaac Terrazas, que en 2003 atropelló a dos niños, uno de ellos murió, pero el ex futbolista salió libre al pagar una fianza. También el incidente de Ramón Ramírez, donde el ex futbolista se vio involucrado en un accidente en el que cuatro personas murieron y pese a haber sido acusado de homicidio imprudencial, salió libre bajo fianza. Por lo pronto se analiza el caso de Maleck, quien, como muchos otros deportistas, no aprenden la lección de que tomar y manejar puede arruinarles la vida. Quizá el futbolista salga libre, pero habrá que ver si su carrera como jugador profesional continúa o si tendrá que renunciar a ese sueño después de una noche de fiesta en la que le quitó la vida a dos personas.