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09 de Febrero del 2018

El efecto Púas

Tener sueldos millonarios y una vida cómoda no siempre es algo bueno, hay muchos exfutbolistas que tienen serios problemas económicos como le sucedió al exboxeador Rubén ‘Púas’ Olivares
El dueño de esos guantes es el cuatro veces campeón mundial y miembro del Salón Internacional de la Fama del Boxeo, Rubén “El Púas” Olivares. El peleador mexicano tuvo la gloria y terminó vendiendo sus triunfos en el barrio bravo de Tepito. Pero la historia de “El Púas” no es aislada. Ídolos de todos los deportes han perdido sus fortunas de la noche a la mañana. Esta semana, Julio Zamora, exjugador de Cruz Azul reveló que está al borde de la quiebra. “Esta situación es complicada pero bueno, nosotros embargamos todo lo que teníamos, lo que yo había ganado en el futbol lo tuvimos que perder”. Zamora era director técnico del Real Potosí de Bolivia, pero sufrió dos infartos cerebrales que lo tuvieron al borde de la muerte. Tras lograr salir adelante, ahora está en serios problemas económicos al no poder pagar al hospital 20 mil dólares. El exdelantero ha recibido apoyo de La Máquina y de algunos aficionados celestes, pero su situación es complicada. “Nosotros lo hemos perdido todo”. Fue ganador de seis anillos de la NBA con los Chicago Bulls, era el escudero perfecto de Michael Jordan. Pero de acuerdo al Chicago Tribune, Pippen perdió más de 120 millones de dólares en inversiones fallidas en negocios de aviación, comida gourmet y la construcción de un complejo de lujo que fue un fracaso. Finalmente, Scottie encontró la canasta de los huevos de oro y ahora es comentarista invitado en programas deportivos… y no le va mal. Así pegaba Mike Tyson, el ex campeón de peso pesado, logró acumular más 300 millones de dólares de ganancias. Pero en 2003, su economía sufrió un duro golpe y se declaró en quiebra. Sus gastos en joyas, ropa y otros bienes, además de acusaciones en su contra por violación y su adicción a la cocaína no fueron una buena combinación de golpes. Ahora se dedica a dar charlas y participar en eventos, con lo que parece ya le va mejor. Fue una de las principales estrellas en los Juegos Olímpicos de Sydney 2000. Pero un escándalo de dopaje la obligó a devolver sus medallas y con ello comenzó su carrera a la quiebra. "Es con gran vergüenza que estoy delante de ustedes para decirles que he traicionado su confianza" Con una condena de cárcel incluida, sus ingresos cayeron casi a cero, por lo que se vio obligada a vender la casa de su madre. Ellos son tan solo un ejemplo de que aunque los salarios que reciben los deportistas son jugosos muy pocos se preparan para el retiro y otros, la gran mayoría, tiene que lidiar con un futuro muy diferente a su presente. “Y que salgamos adelante, que es lo que necesitamos. Saludos, que Dios los bendiga y gracias por todo”.