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29 de Mayo del 2020

Cruz Azul, el ‘wey, ya’ del futbol

Primero se suspende la Liga en su mejor torneo; luego no lo declaran campeón y ahora sus directivos son acusados de desvío de recursos y podrían causar la desafiliación de La Máquina
La Máquina de Cruz Azul simplemente no da una. Primero, en su mejor temporada, con todo para ser campeón, llegó el Covid19 y canceló la Liga MX. Luego, cuando podía ganar en el escritorio, el reglamento y los directivos de la Liga le dijeron que no. Por si fuera poco, ahora sus directivos se enfrentan a acusaciones por desvío de fondos y eso, les puede costar la afiliación a la Liga. Este jueves por la noche se dio a conocer la noticia de que la Unidad de Inteligencia Financiera de la Secretaría de Hacienda congeló las cuentas bancarias de los dirigentes del club Guillermo “Billy” Álvarez, Alfredo Álvarez, así como Víctor Garcés, por presuntas operaciones con recursos de procedencia ilícita. Esto significa que están bajo la misma de la justicia por desviar recursos de la cooperativa, propietaria del equipo cementero. Sin embargo, hay algo aún peor: el equipo puede ser desafiliado. Según el artículo 66 del Código de Ética de la Federación Mexicana de Futbol “un afiliado a la FMF perderá su afiliación si el dueño y/o los directivos del club incurren en actos delictivos o de dudosa reputación, a juicio del Comité Ejecutivo”. La Liga MX, perteneciente a la FMF, ya se pronunció al respecto del caso e indicaron que por el momento “La LIGA MX no ha recibido hasta el momento notificación o reporte alguno sobre investigaciones llevadas a cabo por la Unidad de Inteligencia Financiera. “Para la Presidencia de la LIGA MX, y acorde al marco legal de nuestro país, los ciudadanos cuentan con la presunción de inocencia como una condición fundamental”. Hasta ahora, en la historia de la Liga MX sólo han habido tres casos de desafiliación por inestabilidad económica o utilización de recursos de dudosa procedencia: el Veracruz, el año pasado, y el de Querétaro e Irapuato concretado en 2004. El primero es por todos conocidos la falta de pagos y los dobles contratos utilizados por Fidel Kuri Grajales, propietario de los Tiburones Rojos. Mientras que los Gallos y freseros, hace 16 años, pertenecían a un mismo dueño: Tirso Martínez, quien fue preso en 2014 por narcotráfico. ¿Correrá La Máquina con la misma suerte?