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29 de Agosto del 2019

El otro mensaje de Andrew Luck

A sus 29 años, Andrew Luck aún podía haber logrado sobreponerse a las lesiones y estar listo para una temporada más, pero el mariscal de campo prefirió poner fin a su carrera profesional, enviando un mensaje que podría hacer eco en otros futbolistas.
Para muchos aficionados de los Potros de Indianápolis, fue frustrante ver cómo su mariscal de campo daba un paso al costado y se retiraba debido a una serie de lesiones. A sus 29 años, Andrew Luck aún podía haber logrado sobreponerse a esos problemas y estar listo para ayudar al equipo al menos una temporada más, pero el mariscal de campo prefirió poner fin a su carrera profesional, enviando un mensaje que podría hacer eco en otros futbolistas. El retiro del ahora ex quarterback de Indianápolis no solo se trata del adiós, quizá prematuro, de uno de los mariscales más destacados en los últimos tiempos, sino de un cambio de mentalidad que parece estar llegándole a más jugadores de la NFL. Cada vez comienza a tomarse con más seriedad en el futbol americano de Estados Unidos el tema de las lesiones cerebrales y en específico, la enfermedad de encefalopatía traumática crónica (CTE, por sus siglas en inglés). En 2017, un estudio publicado en el Journal of American Medical Association, encontró lesiones cerebrales en 110 de 111 cerebros donados por ex jugadores de la NFL, es decir en el 99 por ciento de los casos. Luck fue duramente castigado desde su temporada debut en 2012, en ella tuvo 41 capturas, en las siguientes dos registró 32 y 27 respectivamente, números que lo ubicaron como uno de los mariscales de campo más capturados y por ende golpeado. El hombro derecho fue el que más problemas le trajo al quarterback, el castigo continuaría siendo profesional, por lo que hizo lo que parece que más jugadores de la NFL están haciendo, pensar más en su futuro y no llegar a la parte final de su carrera sin poder disfrutar de su familia. Mientras algunos aficionados de los Potros de Indianápolis abuchearon a Andrew Luck cuando dio a conocer que se retiraría del futbol americano profesional por desgaste físico y mental, el ahora ex mariscal de campo prefirió no arriesgarse más, y tratar de evitar de ser una de esas estadísticas en las que se demuestra el daño que causan los constantes golpes en la NFL.