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06 de Septiembre del 2019

Xochimilco: Ahogados en Alcohol

Esta semana #Xochimilco dio mucho de que hablar. Especialmente por la muerte de “Chema”, quien cayó de una trajinera mientras brindaba con sus amigos. La “cruda moral” hundió no solo a quienes festejaban con él sino a las autoridades que comenzaron a implementar medidas.
“Ya se están pasando todos… No, no, no, no, no...¡no manches!” Estas fueron las palabras de una de las mujeres que iba en una de las trajineras celebrando el cumpleaños de un amigo en Xochimilco. Mientras grababa para Instagram la fiesta que traían, “Chema” se ahogaba. No midieron el peligro, ni los jóvenes, ni las autoridades. ¿Y por qué es importante hablar de “Chema”? Porque hasta que sucede una tragedia, la autoridad reacciona. Porque cuando hay alcohol de por medio, como joven, no mides el peligro. Porque a los 20 años se le hizo fácil a José Manuel –originario de Puebla– o a sus amigos ponerse una jarra en Xochimilco y brincar de trajinera en trajinera hasta caerse al agua y así ahogarse. Es importante hablar de “Chema” también porque nadie saltó a su rescate. Sí, nadie. Ni un salvavidas ni sus amigos. De los once amigos que brindaban con él, ninguno saltó. Ni por instinto. Tal vez era mucho pedir, sobre todo cuando se dice que encontraron 30 latas de cerveza, y las llamadas patonas de ron, o sea, alcohol al por mayor (con tanto alcohol en la sangre ni piensas.) Y vaya que no pensaron en la gravedad de la situación y en lo que acabaría la fiesta. Una compañera de José Manuel seguía grabando para Instagram mientras decía “no, no, no”... pero seguía grabando, ni gritó para pedir ayuda, ni se lanzó. Mientras que otro compañero solamente se asomaba desde la trajinera mientras decía “no lo veo”. Pero lo que no veían estos jóvenes es que todos ya estaban ahogados al igual que “Chema”, pero “ahogados” en alcohol. Y este fue el alto precio que todos tuvieron que pagar, uno con la muerte y otros con la famosa “cruda moral”. En algunos medios nacionales, el alcalde de Xochimilco, José Carlos Acosta Ruiz aseguró que “todos los jóvenes que venían con él fueron pasados al Ministerio Público con el médico legista y todos salen con altísimo grado de alcohol”. Y por eso mismo las autoridades comenzaron a tomar medidas al respecto y a restringir la venta de alcohol en la zona. En redes sociales dichas medidas causaron revuelo, pues para la mayoría es algo normal el ponerse hasta atrás y salir de fiesta “me siento emp… por lo de #Xochimilco, que asco ponerse un chaleco apestoso y no ir a chupar”. Y qué esperábamos si vivimos en un país en donde los jóvenes cada vez más consumen grandes cantidades de alcohol. Según una encuesta reciente de Consulta Mitofsky, 11 de cada 20 mexicanos que ha consumido alcohol lo ha hecho antes de los 18 años. Se ha vuelto común salir de fiesta con amigos, ahogarse en alcohol y despertar al siguiente día con la famosa “cruda moral”. Que vaya “cruda moral” han de haber vivido los 11 amigos de “Chema”. Como también se ha vuelto normal atacar problemas de fondo con tomar medidas rápidas con el fin de terminar con el “problema” rápidamente y que la ciudadanía vea que se ha tomado acción. Pero la acción va más allá de prohibir y restringir el alcohol en las famosas trajineras de Xochimilco o de implementar el uso de chalecos salvavidas. Dichas medidas no salvarán a los “Chemas” de ahogarse, como tampoco a sus 11 amigos, aunque debo decir que si ayudan en algo. Las medidas deben venir desde el núcleo familiar, del tío en la comida del domingo que le dice al papá “no pasa nada. Que le de un sorbo a la cerveza el niño”. Y así cambiar la alarmante estadística de que a los 10 años se inicia el consumo de alcohol en México, según datos de la Comisión Nacional contra las Adicciones. Sí, a los 10 años. Y todos nos hacemos de la vista gorda. “Al cabo que no pasa nada”. Pero la realidad es que sí pasa. Las medidas no solo deben ser gubernamentales. Las medidas deben tomarse desde las familias, desde los amigos, desde la sociedad mexicana. Porque sino seguiremos saltando de trajinera en trajinera, unos grabando, otros gritando que no ven el problema cuando la realidad es que todos estamos ahogados en alcohol. Y ahora si como dijo la amiga de “Chema” al grabar el video: “ya se están pasando todos”