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17 de Enero del 2020

#Maciel y Raniere: Sin infierno no hay paraíso

Los pecados capitales cometidos en el reino del mal de Maciel y Raniere los alejaron del tan anhelado paraíso. Pero uno de ellos, la avaricia, los acercó… al paraíso fiscal.
Un paraíso en donde se dice que manejaron dinero mal habido a su gusto y utilizaron empresas fantasma en el extranjero con el fin de evadir impuestos, creciendo así sus emporios bien maquillados, sin “fines de lucro”.  Un paraíso en el cual se adueñaron de dos playas vírgenes. Maciel, en Quintana Roo, y Raniere, en las Islas Fiji, gracias a algunos políticos mexicanos y una que otra heredera de papá. Ambos, Maciel y Raniere, salieron enlistados directa o indirectamente en los famosos #ParadisePapers con una singular coincidencia. Y los dos operaban bajo el mismo dudoso buffet de abogados: Appleby. Lo cierto es que a casi 80 años de fundar la Legión de Cristo y a 20 años de crear NXVIM, Maciel y Raniere están hoy más cerca del infierno que del paraíso y arrastran consigo a dos ex familias presidenciales mexicanas. Ya que sin ellos no habría “paraíso”.  ……. Marcial Maciel y Keith Raniere no dejaron de salirse con la suya durante años. Años en los que mientras un sin fin de hombres y mujeres, menores y adultos,  fueron abusados sexualmente, mientras que otras tantas se sumaban como cómplices de sus pecados. Porque admitámoslo, estos dos monstruos, no pudieron crear sus reinos del mal por sí solos. En el caso de Maciel, los Fox parecen no salvarse. Y es que por más que salga la ex primera dama, Marta Sahagún de Fox, a decir que en lo que se refiere al dinero mal habido, ni ella ni el ex presidente tuvieron nada que ver con los pecados de Maciel, al parecer tiene muy corta la memoria. Los hechos hablan por sí solos. Esta semana, el periodista Raúl Olmos desenmascaró una trama en la que el ex presidente y la ex primera dama le regalaron a Maciel y a los Legionarios una franja de playa en Punta Sam, Cancún, frente a Isla Mujeres. Sí. Una playa en territorio federal, patrimonio de los mexicanos, solo para Maciel… bueno, para él y sus mil y un demonios, como un regalo de los Fox al fundador de la legión, en agradecimiento por sus angelicales servicios de ser su embajador en el Vaticano. Pero más allá de ser un paraíso, esta playa era el infierno en la tierra. Se presume que el fundador de los Legionarios de Cristo mandaba a esas soleadas playas a los sacerdotes que “se portaban mal” , es decir, a los pederastas, a rehacer su vida y comenzar de nuevo. Nada de nuevos comienzos, todo lo contrario. Cometían abusos sobre abusos y actos ilícitos como si nada… después de todo nadie los veía…o se hacían de la vista gorda. No por nada los de la legión le decían la “Siberia Tropical”. En 2014, el padre Pablo Pérez Guajardo habló para la revista Proceso y aseguró que en Quintana Roo los Legionarios de Cristo tenían un historial de abusos y excesos. “Los delincuentes han sido el padre Fernando Martínez, quien fue director del Colegio Cumbres de Cancún y también había cometido abusos en el Cumbres de México y ahora está en Salamanca España”. Que por cierto, apenas esta semana una de las víctimas de Martínez, Ana Lucía Salazar, recibió una carta del Papa Francisco en la que aceptó la petición de la salida del pederasta del estado clerical, pero aun sigue siendo Legionario de Cristo. Pérez Guajardo además aseguró que los Legionarios de la prelatura Cancún-Chetumal han defraudado a católicos de Estados Unidos y Canadá, pues pedían donativos para las comunidades mayas, pero lo que no saben es que no se tenía interés alguno por ellos y que, al contrario, ganaban mucho dinero con bodas que hacían en la Isla. Los dineros nunca llegaban a las comunidades.  ¡Vaya paraíso celestial en tierras mexicanas cedido por obra y gracia del presidente mexicano en turno, Vicente Fox!. También se sabe que, además de esa playita, a los “Millonarios de Cristo”, como algunos de sus detractores los llaman, los Fox le regalaron unos cuantos millones más. Y es que la ex primera dama era tesorera de los legionarios, no solo en Celaya, sino en una que otra actividad en la que recolectaba “limosnas” por medio de su fundación Vamos México y del fideicomiso Transforma México de la Lotería Nacional.  Como si faltara otro oasis para los Legionarios. Se dice que en la averiguación encabezada por la Unidad de Inteligencia Financiera en México hacia los Legionarios de Cristo estaría ligada la investigación internacional de los famosos Paradise Papers, en donde el nombre de Marcial Maciel sale entre la lista de los delincuentes -porque eso eran…delincuentes-  que habían creado paraísos fiscales en Panamá, Luxemburgo y alguna que otra isla.  No es casualidad que en junio de 2013 se liquidó la sociedad International Volunteer Services, una de las sociedades más fuertes creadas por Maciel desde 1994, en la que se cree fueron canalizados más de 300 millones de dólares al año. ¡Vaya edén! En el caso de Raniere, su paraíso estaba en Fiji en una isla privada llamada Wakaya. Isla que fue comprada en 2016 por una de sus principales cómplices y co-conspiradoras, Clare Bronfman, heredera del emporio de licores Seagram y Viacom, y quien le “regalaba” su herencia a Raniere. El costo de la isla: 47 millones de dólares, y una tercera parte era del fundador de NXVIM, al menos así se deja entrever en un correo entre Bronfman y Raniere, al cual obtuvo acceso la publicación ArtVoice, en donde se revela que bajo el grupo de empresas ACK, Raniere obtendría ese cachito de paraíso terrenal. Mark Vicente, cineasta y ex miembro de NXVIM, reveló a las autoridades en Estados Unidos que se habían comprado distintas propiedades en la isla de Wakaya en Fiji y todas adquiridas por el grupo de empresas ACK el cual pertenecía a tres personas: Alex Betancourt, Clare Bronfman y Keith Raniere.  Y es que desde 2009 el consejo ejecutivo de NXVIM incluía a Clare Bronfman, Emiliano Salinas, Alex Betancourt, Lauren Salzman, entre otros.  Quienes crearon una larga lista de empresas para que el nombre de Raniere no saliera por ningún lado. En resumen…sin ellos no habría paraíso.  En “Captive”, el libro escrito por la actriz Catherine Oxenberg en donde detalla las atrocidades cometidas por NXVIM a su hija India, asegura que le dijeron que NXVIM había contratado a un equipo de abogados y que la iban a demandar y a enviarla a la cárcel por revelar los secretos del culto.  Y que aparentemente todos los de ESP y NXVIM ya estaban empacando maletas para irse a Fiji, porque sabían que las autoridades pronto comenzarían a buscarlos.   Al parecer Raniere y sus discípulos ya planeaban fugarse. Fiji sería la supuesta salvación de todos, pues en esa parte del mundo las reglas del juego cambiaban.  Pero más allá de visitar Wakaya una que otra vez, no lograron fugarse a tan recóndito paraíso. Debieron conformarse con Puerto Vallarta, en donde arrestaron a Raniere, quien estaba acompañado de algunas de sus tatuadas esclavas. ¡Qué infierno! Pero el paraíso para Maciel y Raniere no solo se encontraba en Quintana Roo y Fiji,  sino en Panamá, las Bahamas y alguna que otra isla virgen.  A diferencia de Maciel, quien sale directamente enlistado en los Paradise Papers, Raniere sale indirectamente, pues el apellido Bronfman sale a relucir tanto por las diversas empresas creadas para evadir impuestos. Y un buffet de abogados en común: Appleby. ¡Vaya, vaya! Con razón, supuestamente Raniere estaba entrenando a Bronfman para tener “una mente más legal y así ayudar a los abogados a pensar”. Pues pronto la justicia la alcanzaría con el juicio de NXVIM en Nueva York en donde se le adjudicaría el pecado de lavado de dinero, pues era la tesorera de la compañía. Y a Marta Fox se le involucra en la investigación de la UIF en México por presunto lavado de dinero en la organización de los Legionarios de Cristo, en donde también sirvió como tesorera. Claro está que sin las los favores presidenciales, ni Maciel ni Raniere hubieran obtenido un pase directo al paraíso o mejor dicho al infierno. Pues si es como dice el Papa Francisco “el paraíso es un lugar que es el abrazo de Dios y donde ya no habrá preocupaciones”, creo que están muy lejos de él. La pregunta es… ¿ se hará justicia divina?