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17 de Mayo del 2019

Domination #FreeBritney: A Star Is B(T)orn

Britney Spears tal vez nunca más pise un escenario. La reina del pop hoy está muy lejos de su corona. Una mezcla tóxica de hospitales psiquiátricos, padres manipuladores y medicamentos pone su vida en peligro. Hoy Britney se encuentra en un camino sin retorno
A sus 37 años no vale por sí misma. Aunque es la Reina del Pop, tiene dos hijos y su fortuna es de alrededor de 30 millones de dólares, hoy no puede tocar a su música, a sus hijos ni a su dinero. Su más reciente espectáculo, Domination, fue cancelado hace unos meses por una supuesta emergencia familiar pero lo cierto es que su vida pública y privada está en “domination” por su padres James y Lynn Spears, su estado de salud mental, la abrupta suspensión de medicamentos y el movimiento #FreeBritney…así el espectáculo sigue para la ex estrella de Disney, aunque un tanto “Toxic”.
“En el escenario soy la más feliz del mundo” - Spears
Hoy Britney llora, porque no puede subirse a un escenario y tal vez nunca más lo hará como confesó esta semana su manager Larry Rudolph. Mi generación la vio nacer con "Baby One More Time". Fue su época de oro. Nunca se nos olvidará como de ser una actriz de Disney pasó a ser la número uno en Billboard. Pero hoy, 20 años después la vemos en pedazos en medio de Domination. Y es que desde hace unos meses la reina del pop canceló uno de los espectáculos más esperados , su comeback en Las Vegas con Domination. La cancelación del tan esperado show se debió supuestamente a que su padre y tutor por 11 años, James Spears, se encontraba grave de salud. Y de ahí su vida pública y privada va en picada (como aquella vez en 2008 cuando se rapó el pelo frente a los paparazzis, ¿o ya se nos olvidó?). Tan en picada que hasta puso pausa indefinida a su carrera como cantante. Triste situación para la princesa con aún algo de futuro. Ahora sí parece que no habrá ´´baby one more time.´ Y es que desde que se canceló Domination Spears desapareció del mapa. Hasta algunos de sus fans llegaron a concluir que algo raro pasaba con ella pues en redes sociales parecía escribir más formal de lo normal, dando a entender que alguien más lo estaba haciendo, cuando siempre lo hacia ella. Y así se empezaron a conspirar las teorías de su posible silencio. En las mismas redes se llegó a barajear otra posible causa por tan abruptos cambios, una intervención de parte de James Spears para que la cantante y madre se hospitalizara en un centro psiquiátrico en contra de su voluntad. Y aunque esas supuestas teorías comenzaron a sonar desde meses atrás, ahora se confirman con la tan sonada campaña #FreeBritney y con la confesión que la cantante de “Toxic” hizo ante un juez de cómo su padre la forzó a tomar ciertos medicamentos y la obligó a ingresar al centro psiquiátrico. Y es que la relación entre Britney y su padre se volvió un tanto “Toxic” por la codependencia que él produjo en la cantante al tenerla bajo su tutela por casi 11 años. Y aunque esto en su momento fue algo bueno, pues la salvó de la muerte en 2008, hoy no lo es pues es prisionera de su salud mental y de la dominante forma de cómo la maneja su padre. Y si mezclas medicamentos, problemas familiares y una codependencia, esto se vuelve un cóctel tóxico para cualquiera. No importa el éxito, el dinero y una vida solucionada. Spears está en un punto de no retorno. Dominada por la situación. Por eso algunos fans crearon el movimiento #FreeBritney a la cual se sumaron desde artistas como Miley Cyrus (que por cierto también ex princesa Disney y con sus propios demonios), quien gritó en pleno concierto #FreeBritney mientras que los asistentes se unían al coro. La que también se unió al movimiento fue la madre de Spears, Lynn, que aunque distanciada por 15 años de su hija ahora pide ser la tutora de la cantante pues no tiene claro qué está haciendo el padre de Spears. Desconfía de su estrategia para salvarla. Y es que con los hijos no hay estrategia pero tristemente en el caso de Britney desde los inicios de su carrera se le vio como una estrategia hacia el éxito, una empresa, manejada por la familia. La semana pasada Britney le suplicó a un juez que le diera más control sobre su vida. Cosa que el juez rechazó pues en efecto Spears no está en sus cinco sentidos. Y aunque no se dieron más detalles del juicio, lo que sí se sabe es que el juez pidió que le hicieran las mismas evaluaciones que le hacen a los hijos de padres divorciados. He ahí el problema… viene de la familia. Claro está que el juego familiar de los Spears, su estado mental y el descontrol en su vida pública y privada está llevando por la borda a la cantante (que por cierto me recuerda tanto a los días finales de Whitney Houston.) Mi generación la vio nacer. La vio crecer. Brillaba en el escenario. Hoy la Reina del Pop se rompe a pedazos. Se apaga. Vive su propio espectáculo de Domination sin tener que salir en el escenario en Las Vegas. Y lo que más ama en este mundo (sus hijos y la música) están muy lejos de su prisión. #FreeBritney.