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05 de Julio del 2019

Cuando el enemigo mece la cuna

Hoy las mamás necesitamos ayuda con nuestros hijos. Vivimos tan deprisa, que dejamos pasar cosas tan importantes como las referencias de las que nos ayudan. Lo que no sabemos es que esto podría ser la peor decisión de nuestras vidas. Tal como le pasó a #MarinaKrim, mamá de tres. Quien al checar bien a bien sus referencias, se vio envuelta en una pesadilla que ninguna quisiéramos vivir.
Nuestros hijos. Nuestro todo. Un rasguño, una caída, un llanto nos parte el corazón. Porque como mamás somos sus protectoras, los amamos. Por eso cuando vemos un video en donde una cuidadora o nana maltrata a uno de los nuestros, se nos ponen los pelos de punta. Porque sabemos que no estamos exentas, sabemos que nos puede pasar a cualquiera.  Sabemos que nuestros hijos podrían ser parte del 62% de los niños y niñas mexicanos que han sufrido maltrato en algún momento de su vida. FUENTE: Unicef Y más si no pedimos referencias por las prisas o por la urgente necesidad de ayuda. Pero lo que no sabemos es que puede empezar como maltrato, pero puede acabar en muerte.  ¿En manos de quién dejamos a nuestros hijos? ¿Sabemos bien qué manos mecen la cuna? Esta semana circuló un video en donde dos cuidadoras maltratan a una niña en una guardería en Monterrey.   La niña de alrededor de dos años de edad es empujada y molestada por dos mujeres que, se supone, debían cuidar de ella mientras la mamá estaba en otras actividades. Y es que este no es el primer caso de maltrato de una cuidadora a una menor, peor aún han habido casos en donde dichas cuidadoras llegan hasta matar. Y es que hoy en día las mamás pasamos por alto las referencias ya sea de las cuidadoras de niños y niñas en el hogar o de las guarderías en donde dejamos lo mas preciado que tenemos. A veces las prisas no nos dejan ver. “Alguien tiene que cuidar a mis hijos mientras trabajo”. “No puedo cancelar mis actividades, los tengo que dejar con alguien”. “¿Alguien conoce a alguien que cuide niños? Es urgente”. “Yo pero no tiene referencias”. Hasta hay páginas en redes sociales en dónde las mamás preguntan si alguien conoce a las que contratan sin referencias. O promueven a cuidadoras de niños y niñas sin conocerlas. “Ella es Guadalupe. Acaba de llegar a mi casa. ¿Alguna referencia?” “La que me ayuda tiene una prima, no la conozco pero cuida niños. Dicen que es buena”. Y así dejamos a nuestros hijos. Y así se los confiamos…a lo desconocido. Como confió en su momento Marina Krim, madre neoyorkina de tres. Marina no tenía ayuda pero al ver que su esposo trabajaba horas extras y ella tenía que estar 24/7 al cargo de sus tres hijos comenzó a buscar a una cuidadora de medio tiempo para ellos. Un día en las clases de ballet de su hija Lucia de 6 años, una señora se le acercó. “Señora veo que siempre viene con sus tres hijos, yo cuido a esta niña y tengo a alguien que puede trabajar con usted”. Marina desesperada, al ver que la señora cuidaba de una niña, le dio su celular y en los próximos días entrevistó a Yoselyn Ortega. La contrató. Los primeros meses fluyeron como agua. Los niños querían mucho a Yoselyn y Yoselyn a ellos. Tan era parte de la familia que los Krim se iban de vacaciones a visitar a la familia de Ortega. Pero después de varios años trabajando para los Krim esa felicidad se apagó una tarde de octubre en 2012. Marina tenía que ir a las clases de natación de uno de sus tres hijos, y como muchas mamás lo hacemos, dejó a sus otros dos al cuidado de Yoselyn. Se suponía que a cierta hora de la tarde se iban a encontrar todos en la escuela de ballet de Lucia. Pero cuando Marina llegó le comentaron que Yoselyn no fue a la academia y que Lucia no tomó su clase. Fue entonces que Marina sospecho que algo andaba mal pero nunca se imaginó el nivel de gravedad. Corrió a su departamento en La Rochelle en Nueva York. Al entrar por la puerta vio todo apagado. Los juguetes no estaban tirados como de costumbre, y las risas de los niños no hacían eco en las paredes.  Y es que al recorrer el departamento notó una luz reflejada por debajo del cuarto de baño. Abrió la puerta y encontró a Yoselyn con unos cuchillos de cocina y los dos niños en la bañera, ambos ya sin vida.Yoselyn los había acuchillado hasta desangrar y los puso en la bañera. Y ella trató de quitarse la vida frente a Marina pero sobrevivió. El año pasado Yoselyn fue condenada a cadena perpetua. Pero ni eso hizo justicia para los Krim quienes a la fecha no se recuperan de lo sucedido. Y más cuando descubrieron que las referencias de Yoselyn eran falsas.  Referencias o no aquí la cuestión es que nadie cuida a nuestros hijos mejor que nosotras.  Y sí. En el mundo ajetreado que vivimos hoy en donde las mujeres trabajamos y ya no nos quedamos en casa, la mayoría de las veces necesitamos a alguien que nos ayude. Pero como mamás debemos de indagar más y saber bien quién es la mano que mece la cuna de nuestros hijos antes de que sea demasiado tarde.  Como en todo, hay personas buenas que cuidarán bien de nuestros niños pero también debemos saber que no todas son así.  No tomemos las referencias a la ligera. No dejemos que el enemigo meza la cuna.