FACEBOOK

VISTAS
25 de Septiembre del 2020

#ConTaconesEntreLegos | Clases (R)Aprobadas

No porque estemos desesperados y gritemos ubícate niño en la UJED queramos pasar de semáforo rojo a verde en clases. Créanme soy de las más interesadas en que las escuelas abran, pero no hay necesidad de ir contra corriente.
Ijole. Por más que queramos volver a la vida de antes. En donde nuestros niños estaban en la escuela mientras nosotros estábamos en el trabajo. Es casi imposible. Y arriesgado. Aunque el Secretario de Educación Pública haya dicho lo contrario y con gran confianza. Esta semana Esteban Moctezuma dijo que en 15 días Campeche y Chiapas serían de los primeros estados en regresar a las aulas y de ahí seguiría la lista a los demás estados en semáforo verde. A ver, a ver. Por mas verde que estemos, estamos en números rojos. ¿No estamos viendo que en países como España, Estados Unidos y Alemania están revirtiendo la estrategia de “regreso a clases” porque se han comprobado más contagios desde la reapertura de las escuelas? Y es que por más medidas que se implementen, los niños de preescolar no usarán tapabocas todo el tiempo ni se lavarán las manos cada 5 minutos y menos tendrán cuidado al estornudar. Las mamás que tenemos hijos menores de 7 años sabemos qué hay que recordarles cada minuto. Pequeño detalle. No estaremos ahí para reforzar las medidas. Ni a los chicos ni a los grandes. No por nada la Secretaria de Salud acaba de lanzar un dato escalofriante. Los contagios de Covid19 se dispararon en niños y adolescentes hasta en un 313 por ciento. En España apenas abrieron las aulas y en un par de semanas tuvieron que cerrar más de 100 colegios por rebrotes de coronavirus. Si más de 100 colegios. Y eso que su plan de reapertura era puntual y detallado. Ah y creado con mucha antelación. En Berlín 41 escuelas de 800 han presentado casos de coronavirus en las dos primeras semanas de reapertura. Y en Estados Unidos unas tantas escuelas y universidades se vieron obligadas a cerrar por la propagación tan alta del virus. Una de ellas la Universidad de Carolina del Norte en Chapel Hill la cual literalmente al abrir puso a 177 estudiantes aislados y 349 en cuarentena. Porque rara vez siguieron las medidas. Por eso me pregunto. ¿Si vemos todo esto porque insistimos en abrir? ¿Por qué la enseñanza digital es un reto que nadie aguanta y pone a muchos en desigualdad? ¿Por qué simplemente ya estamos desesperados? Créanme soy de las más interesadas en que las escuelas abran. Tengo tres niños menores de 7 años en casa. Pero no hay necesidad de ir contra corriente. Y creer que podemos más que este virus letal. No vale la pena el intercambio estudiantil por la vida humana. Al parecer esta claro que en medio de la pandemia las clases presenciales más que aprobadas están reprobadas.