[hurrytimer id="116852"]
23 de octubre 2026

23 de octubre 2026

Opinión

#LosTaconesDeMarcela | La Revolución de la Decencia

Los Tacones De Marcela

La indecencia en todo su esplendor: Líderes de nación en pleno 2026 volteando la mirada hacia otro lado, politizando temas sociales previo a elecciones, mientras los países que gobiernan se caen a pedazos

Por Marcela Garza Barba

COMPARTE ESTA HISTORIA

Indecente.

Que los supuestos líderes de los países que hoy arden en llamas por falta de estrategias integrales de vivienda, salud, seguridad, educación y migración, y que nadan en corrupción bailen, canten, repartan besos y hagan el “six-seven”.


Indecente.

Que se burlen de los ciudadanos.

Indecente que algunos de estos líderes se jacten de #zurdosyorgullosos cuando las presuntas fechorías de ellos y los suyos hunden al país que hoy gobiernan.

¿Orgullo perverso?

En esto sí estoy con Cayetana Álvarez de Toledo, diputada por el Partido Popular en el Congreso de los diputadosd de España, al hacer un llamado a la revolución de la decencia.

¡Vaya que urge decencia!

Elegir entre la decencia y la delincuencia…

Fijar el listón moral de la vida pública.

Eso va no sólo para España, sino para México y Francia también.

Lo veo y no lo creo.

La indecencia en todo su esplendor.

Líderes de nación en pleno 2026 volteando la mirada hacia otro lado, politizando temas sociales previo a elecciones, mientras los países que gobiernan se caen a pedazos por la falta de ética, las corruptelas de su partido y el cinismo descarado basado en mentiras dignas de un marketing político oficial, ensalzado de un adoctrinamiento intravenoso.

Sistemas de salud, educación, vivienda y seguridad en camino, al puro estilo Venezuela y Cuba.

Pienso en el futuro de nuestros niños y jóvenes y me pregunto…

¿A dónde iremos a parar con este tipo de liderazgos indecentes que no nos llevan a buen puerto?

En México, la falta de medicamentos, de educación, los homicidios al alza, las desapariciones diarias tienen al país pendiendo de un hilo.

Eso, aunado a las fechorías del círculo cercano del ex presidente Andrés Manuel López Obrador y la presidente Claudia Sheinbaum. Sí, son uno mismo mientras Sheinbaum siga de tapadera.

¿Cómo explicar que un Andy López Beltrán ande por la libre tal cual “rockstar”?

Indecente que el país se cae a pedazos por la falta de estrategias integrales y por las fechorías morenistas, pero mejor jugar con el voto y seguirle a 2027 y 2030.

Recientemente, un comité de la ONU contra la desaparición forzada reiteró la grave situación de las desapariciones en México ante la Asamblea General de las Naciones Unidas.

¿Qué hizo el gobierno de México?

Defender lo indefendible y rechazó rotundamente lo dicho por el cómite.

Indecente.

En el tema de medicamentos ni se diga. Se cree que con la propuesta de un aumento del ocho por ciento salarial, las protestas bajarán de tono. Cuando será todo lo contrario, las exigencias van más allá de un aumento salarial.

Y así la situación en temas educativos, recortes por aquí, recortes por allá, todo para inyectar más presupuesto a las “Dádivas del Bienestar” que atraerán votos para las próximas elecciones.

Sí, eso incluye recortes severos en operatividad educativa para dar más becas.

Según el Paquete Económico asegura que y cito textual “los recursos destinados a becas educativas aumentaron en más de 49 mil 974 millones de pesos, un alza del 36.6 por ciento, principalmente por la Beca Rita Cetina”.

El futuro de México, por los suelos, pero la presidente Claudia con tal facilidad desacredita las protestas ciudadanas, mientras juega al “six-seven”.

¿Ya se le olvidó que la Cuarta Transformación nació de la calle, con presuntamente olor a decencia?

Hoy sólo se le puede llamar indecente, al gobierno que presume es transformador.

Y así España y Francia, países que van por los mismos senderos. 

Uno, enfrascado en la crisis de vivienda; otro, en la educativa, ambos sumidos en problemas migratorios.

Corrupciones al por mayor que rayan en una indecencia sin precedentes.

“Puntas del iceberg” que desatan la furia de los ciudadanos que exigen cuentas claras y buenos liderazgos políticos.

Para estos liderazgos, la decencia no es introspección y recapacitar, trazar estrategias y reivindicar.

Al contrario, maquillan su indecencia con besos y conciertos manchados de presunta complicidad criminal.

Crean hashtags, #zurdosyorgullosos para ponerse al tú por tú con liderazgos que cuestionan su supuesta integridad.

Salen a dar mensajes de nación después de conciertos con canciones de la película Titanic… irónico e indecente.

Decencia para México sería que la presidente Claudia no pusiera imágenes de las protestas en su mañanera del pueblo… porque con ese simple acto, minimiza la voz del pueblo que hoy lidera.

Decencia sería que la presidente Claudia trazara estrategias integrales con su equipo de “war room”, si es que lo tiene, no sólo en temas de salud, sino en educación y seguridad, y aceptar los informes detallados de los cómites de desapariciones forzadas ante la ONU; después de todo, la realidad es que hoy México es una gran fosa común, principalmente, porque no se acepta el problema desde el gobierno indolente.

Decencia sería que, tanto la presidente Claudia como el presidente Sánchez y Macron, dejaran las redes sociales a un lado y trabajaran realmente por sus países, no taparan corruptelas de los suyos y admitieran que sus gobiernos se están desmoronando o “desmorenando” en el caso de México.

Pero sin conciencia de los hechos, no hay revolución de conciencias y menos de decencia.

Estamos a tiempo de recuperar la decencia, con buenos liderazgos que destapen cloacas y fijen estrategias puntuales para las futuras generaciones.

Cayetana Alvarez de Toledo propone una revolución de la decencia en España, creo que debe ir también para países como México y Francia.

Países en donde sus líderes juegan a gobernar.

Como lo dije en mi editorial de la semana pasada, “la calle no calla”…

La Revolución de la decencia tampoco.

¡Decencia en las urnas!

NO al estilo Guadalupe Taddei.

Ni al de Andrés Manuel López Obrador con su próxima gira política.

Y menos, el de su hijo Andy, en campaña en Tabasco.

Ni se diga del aval de la presidente Claudia.

¡NO a la indecencia político-electoral!

En México, España, Francia o “La Chingada”.

Publicidad
Publicidad
Publicidad