martes 30 mayo 2017
Que alguien me explique

Cobijas y Bronco-máticas

Entre más se pretenden tapar los efectos del “Cobija-gate”, más se destapan los auditores, fiscales y administradores del gobernador “El Bronco” Rodríguez

POR Ramón Alberto Garza

Lunes 3 octubre 2016

Entre mas se pretenden tapar los efectos del llamado “Cobija-gate”, mas se destapan los auditores, fiscales y administradores del gobernador Jaime “El Bronco” Rodríguez.

Y en la antesala de cumplir su primer año de gobierno, es tan penosa manera en la que se está manejando el caso, que está pegando en la línea de flotación del gobernador independiente, de su contralora y del fiscal anticorrupción. Recapitulemos.

El 24 de diciembre de 2015, y sin licitación pública de por medio, el gobierno de Nuevo León asigna un contrato de 28.9 millones de pesos para la compra de 200 mil cobertores para ser repartidos entre los nuevoleoneses de escasos recursos.

Bajo este supuesto, cada cobija costó 144 pesos, cuando productos del mismo peso y calidad se cotizan en el mercado a menos de la mitad de ese precio.

 

De hecho en su investigación, el fiscal anticorrupción Ernesto Canales concluyó que sí encontró elementos para enjuiciar a los involucrados en la compra irregular, pero que propuso a la empresa una salida alterna,  reponiendo 60 mil de los cobertores, para no proceder con un juicio penal.

El funcionario reconoció que sólo constató  físicamente la existencia de 16 mil cobertores en una bodega, y que por otros reportes asumió que sí se dió la recepción de las 200 mil que el Gobierno dijo haber comprado.

Aún así, admitió que no encontraron en los récords del Gobierno una manera eficiente de saber cuántas cobijas entraron.

Con ese curioso fundamento se le pidió a la presunta empresa  defraudadora “reparar el daño”, mientras que a Rogelio Benavides Pinto, el funcionario responsable, amigo y compadre del gobernador fue cesado con una multa de 7 mil pesos.

 

El caso escaló al punto de que seis muy respetables integrantes del comité ciudadano que revisaría el combate a la corrupción, renunciaron para no prestarse al juego. El gobernador minimizó el hecho.

Acto seguido, y como quien se saca un conejo del sombrero, se anunció que la sanción para el responsable se elevaba de 7 mil a 274 mil pesos.

¡Que lindas Bronco-máticas! Una multa de 1.40 pesos por cobija, cuando la presunción es que en cada una se sobrefacturó en por lo menos en 50 pesos mas . ¿Quien quiere un negocito de esos?

Y que actitud tan benévola la de un fiscal anticorrupción, que lejos de sentarse a negociar con los presuntos corruptos, debería abrirles proceso conforme a la ley.

 

Máxime cuando el mismo Ernesto Canales admitió en su resolución que tenía todo para demandar penalmente a la empresa que las vendió, pero que optó por la negociación.

Actuar así en el primer caso en el que se cuestiona la transparencia del gobierno independiente habla muy mal de la administración Jaime Rodríguez.

Sobre todo porque se pone en entredicho la gran promesa de ir frontalmente contra la corrupción.

Y los ciudadanos que hace un año vieron en El Bronco su esperanza del nuevo político, con este caso comienzan a sentirse  “descobijados”.

 

CONOCE AL STAFF DE MAGENTA

Ramón Alberto Garza

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