martes 28 marzo 2017
Que alguien me explique

Cárteles y el 2018

Con 'El Chapo' en los Estados Unidos no pasaron muchas semanas para que distintas células del Cártel de Sinaloa entraran en disputa

POR Ramón Alberto Garza

Lunes 13 febrero 2017

Mientras los mexicanos consumimos tiempo para evaluar los efectos de las absurdas políticas de Donald Trump hacia nuestro país, en el territorio se libra una batalla que exige más atención del gobierno del presidente Enrique Peña Nieto.

Ignoramos si algún think thank o war room en Los Pinos o en Bucareli midieron los efectos inmediatos que la extradición de Joaquín “El Chapo” Guzmán tendría, pero está claro que ya estamos sintiendo sus sacudidores efectos.

Mientras el capo di tuti capi pisaba suelo mexicano, nadie se atrevía a dar el paso definitivo para disputarle su supremacía.

 

De ese tamaño era el poder de El Chapo quien desde prisión controlaba con el aliento lo que sucedía con el trasiego la droga en México.

Pero ya está en los Estados Unidos y no pasaron unas semanas para que las distintas células del llamado Cártel de Sinaloa entraran en disputa abierta no solo por esa plaza, sino por el dominio del mercado mexicano por entero.

En los últimos análisis explicábamos que hijos del Chapo, los Dámasos –lugartenientes del Cartel de Sinaloa- e Ismael “El Mayo” Zambada, libran una fiera guerra intestina por matarse unos a otros. El que sobreviva, dominará.

 

Pero también advertimos que existe un nuevo travieso en el barrio, el cártel Jalisco Nueva Generación, que está llamado a convertirse en el favorito de este sexenio.

Como lo fueron el cártel de Guadalajara con Echeverría, el de Juárez con López Portillo, el de Tijuana con Miguel de la Madrid, el del Golfo con Salinas de Gortari y la emergencia de los Zetas con Zedillo.

Los panistas entraron con agenda propia a Los Pinos. Y la resurrección del Chapo tras su muy oportuna escapatoria en el segundo mes del sexenio de Fox acabó por hacerlo el dueño de la seguridad nacional en el gobierno de Calderón.

Por eso lo que sucedo hoy es de muy alto impacto. Porque salvo que se de un gran acuerdo en las cúpulas de los cárteles, lo que veremos en los próximos meses será una vuelta a la violencia extrema que sacudió a México en los últimos años.

 

Con el agravante de que estamos ya en la antesala de una sucesión presidencial muy sui géneris, si se considera que los enclaves mas importantes para los cárteles pasaron de ser priistas a ser de mayoría panista.

Quintana Roo, Veracruz, Tamaulipas, Chihuahua y Durango están bajo el paraguas azul. Nuevo León es “independiente” –no priista- y Coahuila va en uno u otro camino.

Para decirlo en pocas palabras, de toda la frontera norte con los Estados Unidos, solo Sonora se mantiene priista, y del Golfo, en los dos estados clave ya no manda el tricolor.

Lo que no significa otra cosa que o alguien tejió con anticipación un plan maestro para el relevo de cárteles que se avecina, o si es fortuito, apuesten desde ahora a que la política 2018 se va contaminar todavía mas.

Habrá que ponerle toda la atención a los reacomodos de esos cárteles en los próximos 12 meses, para entender el tamaño de la influencia que tendrán los nuevos dueños de la droga en México sobre la ya muy próxima elección presidencial.

CONOCE AL STAFF DE MAGENTA

Ramón Alberto Garza

Comentarios