sábado 29 abril 2017
Lo que Importa

Extradición: Canta y no llores

Antes los narcos mexicanos temían a la extradición, pero eso ya cambió

POR Luis Cardona

Miércoles 2 marzo 2016

En México, los grandes capos de la droga que están presos, se dan vida de reyes. Tienen privilegios, celdas de lujo y hasta les queda tiempo para construir túneles y escapar.

Sin embargo, como dice la canción aunque la jaula sea de oro no deja de ser prisión.

Por que a pesar de todos esos beneficios de la deficiente justicia mexicana, los narcotraficantes buscan pagar sus culpas en Estados Unidos, donde si se ponen “a cantar” pueden lograr otro beneficio mejor; la reducción de sus condenas…

 

 

El caso más reciente es el de Joaquín Guzmán, quien -de acuerdo a su abogado- podría aceptar la extradición y declararse culpable a fin de obtener una “pena razonable” en el país vecino.

Si los narcotraficantes no logran cumplir su condena en México, en Estados Unidos han encontrado la forma de reducir la sentencia; confesándose como en la iglesia.

Ahí están los casos recientes de Edgar Valdéz Villarreal “la Barbie” y Alfredo Beltrán Leyva “el Mochomo”, ambos del Cártel de los Beltrán Leyva quienes se declararon culpables.

Otro ejemplo es el caso de los hermanos Eduardo, Benjamín y Francisco Javier Arellano Félix alías “el Doctor”, extraditados de 2007 a 2012 y quienes enfrentaron a cargos federales con sentencias que van de cadena perpetua a pena de muerte.

Sin embargo los Arellano negociaron con las autoridades estadunidenses la confiscación de dinero de procedencia ilegal y los fiscales acabaron llevando a las arcas norteamericanas hasta 50 millones de dólares.

Los hermanos Arellano Félix han cedido hasta 200 millones de dólares para negociar sus condenas.

La condena de Benjamín bajó de cadena perpetua a 20 años, mientras que Francisco Javier negocio de pena de muerte a 23 años de prisión y Eduardo fue condenado a 15 años de prisión con posibilidad de reducirse.

De pasada proporcionaron información clave sobre las actividades de los cárteles rivales para reducir su condena, según informó El Universal en una investigación presentada en 2015.

Otro caso similar es el de Osiel Cárdenas, ex líder del Cártel del Golfo. Al confiscarle 50 millones de dólares –para muchos, un soborno disfrazado de cooperación– se le redujeron el número de cargos y con ello las sentencias.

Gracias a la negociación solo le imputaron cinco cargos y estará libre en el 2028.

A otros como Miguel Caro Quintero y Mario Villanueva, ex gobernador de Quintana Roo,  también les redujeron la pena a cambio de su declaración de culpabilidad y confesiones sobre actividades de los grupos criminales para los que trabajaban.

De 2006 a 2015 se han extraditado 922 narcotraficantes hacia Estados Unidos a petición de este mismo gobierno.

 

¿Qué será mejor para un capo? Una jaula de oro en México, o la posibilidad de cantar de aquel lado de la frontera.

Luis Cardona
CONOCE AL STAFF DE MAGENTA

Luis Cardona

No tengo el talento pero tengo la actitud.

Comentarios