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Vivimos “un mal rato”

El socavón en el Paso Express en Cuernavaca, vino a descubrir que no solo el secretario de comunicaciones y transportes Gerardo Ruiz Esparza, esta pasando un mal rato. En muchos lugares del país también.
Qué desafortunadas declaraciones –una vez mas- de Gerardo Ruiz Esparza cuando habló de la indemnización a los deudos de las víctimas del socavón del Paso Exprés de Cuernavaca. El secretario de Comunicaciones y Transportes dijo que era lo menos que se podía hacer para compensarles “el mal momento” que vivieron. ¿Quiénes pasaron “el mal rato”? Los dos que murieron, mas allá de un “mal rato”, pasaron a mejor vida. Y los deudos de ese padre y ese hijo que fallecieron por la negligencia criminal de no atender las denuncias no viven un “mal rato”. A ellos la tragedia les cambió la vida para siempre. Pero esa es la miope visión que padecemos en un México que se niega a reconocer que no solo perdimos las capacidades de indignación y asombro, sino la vergüenza. “Mal rato” es no poder explicar que en Perú el pasado fin de semana se encarceló al ex presidente Ollanta Humala y a su esposa Nadine, al vincularlos a los sobornos de Odebrecht y aquí no pasa nada. Y que como Humala ya son tres presidentes peruanos sentenciados: Alberto Fujimori, en prisión; Alejandro Toledo, huído también por tomar sobornos de Odebrecht, además de poner al actual mandatario Pedo Pablo Kuczsinsy en el banquillo para ser juzgado. “Mal rato” es que los mexicanos veamos que también en Brasil, se destituya a la presidenta Dilma Roussef por sobornos a ella y a su partido, y se sentencie a otro expresidente, Lula da Silva, por recibir un departamento de un millón de dólares de un constructor favorito de su gobierno. Y ya van por el actual presidente Michel Temer. “Mal rato” es convertirnos en la vergüenza internacional al ser el único país que no tiene funcionarios procesados por los sobornos de Odebrecht, cuando las otras once naciones involucradas ya pusieron tras las rejas incluso a tres ex presidentes. “Mal rato” es también el que estamos pasando los mexicanos cuando nos enteramos que el Sistema Nacional Anticorrupción no avanza, se estanca. Los legisladores continúan negociando posiciones y aunque de facto el sistema anticorrupción debería entrar a operar el próximo miércoles, ni hay fiscales ni hay magistrados. “Mal rato” el que viven también los ciudadanos de Nuevo León, en donde el independiente gobierno tampoco alcanza acuerdos con los diputados locales sobre los fiscales y magistrados, atorando una ley que ya urge que entre en operación. “Mal rato” es ser testigos de palo en la captura de presuntos ex gobernadores mexicanos corruptos por autoridades italianas o guatemaltecas, porque la justicia casera no da un golpe propio. “Mal rato” es ver como el Instituto Nacional Electoral (INE) pierde aceleradamente su credibilidad que tanto costó levantar, por el manejo poco pulcro de los debates post electorales de Coahuila y el Estado de México. Lorenzo Córdova no sabe cómo salir de la exigencia de que al menos las elecciones coahuilenses sean anuladas por la flagrante violación a los topes de campaña, tanto del PRI como del PAN. “Mal rato” es ver que además de entregar a extranjeros la Banca, las acereras, las cerveceras, las tequileras, ahora les estemos regalando -¿a cambio de qué?- las joyas de la corona de la obra pública nacional, desde autopistas, periféricos, viaductos, pasos exprés, aeropuertos, refinerías y demás. ¿Y a los demás mexicanos, quien nos va a compensar por tantos “malos ratos? El socavón no está solo en el Pasó Exprés de Cuernavaca. El socavón está en el alma viciada de un decrépito sistema político nacional, que ya no da para mas.