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11 de Septiembre del 2017

Videgaray nuclear

Si la decisión de Videgaray de expulsar al embajador de Corea del Norte va mas allá de ser “guardaespaldas” de EU, por qué salimos solos a la calle de buscapleitos
Por más que le buscamos la cuadratura al círculo, no se acaba de entender la decisión de México de ser la primera nación en expulsar súbitamente a su embajador de Corea del Norte. Sobre todo cuando al diplomático Kim Hyong Gil se le declara persona non-grata y se le impone un ultimátum de 72 horas para abandonar el país. ¿El motivo oficial de la expulsión del embajador norcoreano? De acuerdo a la cancillería mexicana es “una posición frontal de rechazo a cualquier tipo de actividad nucelar” . En su postura, el canciller Luis Videgaray advierte que las conductas de Corea del Norte “son violatorias a las resoluciones del Consejo de Seguridad y son amenazas de carácter nuclear”. Y frente a la reacción de asombro en una decisión sin precedentes en la diplomacia mexicana, es el mismo Videgaray quien sale a aclarar que “no hemos roto relaciones diplomáticas con Corea del Norte”. A ver. Que alguien me explique como se puede declarar a un embajador persona non grata y expulsarlo de nuestro país, sin que se califique ese hecho como una agresión que trastoca las relaciones con aquella nación y sin duda por crispará a su peligroso dictador. De ninguna manera salimos a defender la demencial estrategia nuclear de Corea del Norte. Simplemente preguntamos por qué somos los primeros en salir solos a la calle de buscapleitos, en una disputa que exige no una acción solitaria de dos o tres naciones como México, sino la condena con acciones conjuntas de todas las Naciones Unidas. Y es aquí donde emergen un sin fin de cuestionamientos difíciles de explicar. ¿Acaso nos creemos eso de que es una “expulsión amigable”? ¿Esperamos que el loco dictador de Kim Jong-Un se quede con los brazos cruzados frente al desafío de México? ¿Cuál es la urgencia de que México compre boleto gratuito en un conflicto centrado entre Corea del Norte, Corea del Sur, Estados Unidos, Japón y China? ¿Acaso el demente dictador norcoreano se metió con México, insultó o amenazó a los mexicanos, o dijo que nos iba a declarar la guerra? Es cierto que la amenaza nuclear norcoreana es para todo el planeta, pero ¿por qué México aparece de pronto como “el porro global”, poniendo la cara antes que nadie? Si la decisión del canciller Videgaray va mas allá de ser “mini- guardaespaldas” de los Estados Unidos, ¿por qué no esperar a que esas decisiones contra Corea del Norte sean asumidas de manera conjunta desde las Naciones Unidas? Y si la condena es contra la amenaza de las armas nucleares, ¿también expulsará México a los embajadores de Estados Unidos, Rusia, China, Francia, Inglaterra, India o Pakistán, que ya poseen ojivas nucleares? Quizás la pregunta mas apropiada sea la de cuestionar, ¿a cambio de que le aceptamos a Donald Trump ser su “mini-guarura” frente a Corea del Norte? Por eso decimos que salvo que el canciller posea información que no conocemos y que justifique la confrontación diplomática, nadie acaba de entender el por qué nos ponemos a las patadas con el Sansón nucelar. Ojalá que la decisión, aunque sea equivocada, se haya asumido considerando el interés nacional y no por las exigencias de un vecino que está tan demente como el amenazante dictador norcoreano al que ya le expulsamos su embajador.