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28 de Agosto del 2017

Fox, de zorro a Coyote

Ahora un reportaje da cuenta que el expresidente del cambio se transformó en un consumado “coyote” por la gracia y el beneficio del PRI-gobierno
Cuando en el año 2000 un carismático vaquero panista sedujo a los mexicanos con su mantra de “Vamos a sacar al PRI de Los Pinos”, fue electo con la promesa de ser “El Gobierno del Cambio”. Y aquella revolución de la esperanza con la que Vicente Fox logró la primera alternancia presidencial en la historia del México moderno, inyectó de entusiasmo a toda la nación. Un año después de aquel inspirador asalto a Los Pinos, el primer presidente panista canjeaba esa esperanza por el desencanto. Y con Marta Sahagún, su pareja instalada en la vicepresidencia, se convirtieron en una mala copia de Bonnie and Clyde. Aquel sexenio de la esperanza acabó en la mas dramática desilusión. Sin el gran cambio prometido, con un gobierno orquestado de la mano del PRI, con Elba Esther Gordillo como su gran consiglieri, un hijo de Martha como el gran coyote nacional y el fugado Joaquín “El Chapo” Guzmán habilitado como el nuevo jefe de jefes del narcotráfico. Y el guanajuatense que llegó por la ruta de una democracia que obligó a la alternancia, navegó a contracorriente de esa misma democracia, cuando buscó por todos los medios frenar las aspiraciones presidenciales del entonces jefe de gobierno del DF, Andrés Manuel López Obrador. Fox acabó aliado con lo mas oscuro del PRI para sacar adelante el triunfo, haiga sido como haiga sido, de Felipe Calderón. El pacto era que el 2006 el PAN conservaba la silla presidencial y el 2012 volvería el PRI. Y eso no es mera especulación. Fox lo acaba de confesar en entrevista video grabada a un blog norteamericano, en donde reconoce que él traicionó a Josefina Vázquez Mota, la candidata de su partido, para irse a apoyar al priista Enrique Peña Nieto y sus reformas estructurales, como la energética. Esa abierta confesión instalaba a Fox –al zorro de la política azul- como un traidor confeso. Pues ahora, gracias a un reportaje de la revista Proceso, nos enteramos de que ese pacto no tenía como motivación el interés nacional, sino un negocio muy personal. Y la investigación da cuenta de cómo el ex presidente del cambio, el zorro del PAN, se transformó en un consumado “coyote” por la gracia y el beneficio del PRI-gobierno. El reportaje advierte que Fox es socio de la empresa EIM Capital (Energy and Infraestructure Mexico Capital), un fondo de inversión con capital inicial de 750 millones de dólares, que después de aprobadas las reformas, incursiona en el negocio de los energéticos en México. La corporación fue fundada en mayo del 2014, cinco meses después de que el actual gobierno logró la aprobación de una reforma energética que nunca pudieron concretar ni Fox ni Calderón en los sexenios azules. Y de la mano de apellidos como Cerisola, Gerard, Abed, Hamdam y otros, Fox se dedica desde entonces a coyotear alguna participación de EIM Capital en las primeras rondas de licitación de la reforma energética. Y luego se preguntan por qué la ciudadanía vive el hartazgo de una política cómplice, en la que las ideologías y los principios fueron canjeados sin pena alguna por canonjías, en el reparto de las riquezas de una nación que ya no da para más. El nombre de EIM Capital, con Vicente Fox como su socio, se instala ya como un testimonio que confirma la existencia de un PRI-AN que naufraga entre Higa, OHL, Odebrecht y Aldesa-Eppcor. Y el zorro azul, con nuevo disfraz de coyote tricolor, ya despacha entre ellos.