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25 de Septiembre del 2017

Trump-Videgaray: El sismo que viene

México está en medio de dos cañones nucleares: Estados Unidos y Corea del Norte gracias a la torpeza diplomática. Con norcorea compramos un boleto en la lotería nuclear
No hay duda de que por su torpeza diplomática, México se insertó gratuitamente en un serio conflicto global. Nos metimos en medio de las patas de dos grañones nucleares como Estados Unidos y Corea del Norte. Y al que lo dude, que revise las últimas declaraciones del secretario de Relaciones Exteriores de Corea del Norte, Ri Yong Ho. Cita: “No tenemos ninguna intención de usar o amenazar con emplear armas nucleares contra los países que no se sumaron a los Estados Unidos en las acciones militares contra Corea del Norte”. Bajo esta declaración, si como nación ya expulsamos al embajador de ese país gobernado por un dictador como Kim Jong-un, está claro que ya nos sumamos a Estados Unidos y calificamos para ser amenazados con un ataque nuclear. Lo cierto es que nunca como ahora el mundo ha estado tan cerca de una gran conflagración. Y todo por el choque de dos megalómanos bravucones, boquiflojos e irresponsables, como Trump y Jong-un. El discurso de Trump el 19 de septiembre en la ONU –el mismo día del sismo en México- hizo temblar al mundo. Es sin duda el mas desafiante que haya dado cualquier mandatario norteamericano. Amenazar con “la destrucción total” de Norcorea y llamar “Rocket Man” a su presidente-dictador, no fue un acto de diplomacia, sino una abierta provocación. La respuesta un día después la dio el canciller norcoreano, quien igualmente desafiante, acusó con otro violento discurso Trump de ser un “suicida” y un “retrasado mental”. Rhi Yong Ho dijo: “La peligrosa realidad es que el jugador que creció amenazando, defraudando y usando otros esquemas para adquirir tierras, controla el botón nuclear. Eso es lo que constituye la mayor amenaza para la paz internacional y la seguridad”. Pero Trump no se la guardó. Y de inmediato usó su arma favorita, el Twitter, para contraatacar: “Acabo de escuchar al ministro de Relaciones Exteriores de Corea del Norte hablar ante la ONU. Si repite los pensamientos del pequeño Rocket Man, no estarán aquí por mucho tiempo”. Por supuesto que el dictador norcoreano tampoco se quedó quieto. Volvió a arremeter contra Trump para calificarlo como un “anciano y retrasado mental”. Vino entonces la amenaza de Corea del Norte de hacer estallar una bomba de hidrógeno en el Pacífico. ¿En Guam? ¿En medio del océano? ¿En California? ¿En Baja California? Cualquier lugar califica como “el Pacífico”. Y la contrarrespuesta de Trump fue un claro mensaje bélico. En un abierto acto de provocación, bombarderos B-1B y aviones caza F-¡C sobrevolaron las fronteras entre Corea del Norte y Corea del Sur, anticipando el conflicto. Pero el círculo vicioso en la escalada de violentos ataques, apenas fue puesta en suspenso este domingo, cuando Trump abrió otra guerra, ahora con la NFL. El belicoso presidente norteamericano anunció que buscará que sean despedidos los jugadores de futbol americano que protesten por las injusticias sociales, hincándose a la hora de entonar el himno nacional. Pero la NFL ya salió en defensa de la libertad de expresión de sus jugadores y le declaró la guerra a Trump. ¿Y ese es el líder al que México apoya incondicionalmente desde Taltelolco, en los momentos en que nos negocia el TLC bajo amenaza unilateral de cancelarlo? Lo dicho. Con Corea del Norte compramos innecesariamente un boleto que nos podría dar un premio mayor, en la casi inminente lotería nuclear. Y eso sí será un sismo mayor al de 7.1 que nos estremeció el 19 de septiembre. Y ese sacudimiento si será parejo.