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25 de Octubre del 2017

Odebrecht: 4 preguntas

El caso de los sobornos de Odebrecht en México debe despejarse, si no queremos vivir un 2018 de pesadilla
Perdón por la terquedad de volver una y otra vez al tema. Pero el caso de los sobornos de Odebrecht en México debe despejarse, si no queremos vivir un 2018 de pesadilla. Entre mas se evalúan las evidencias, menos se entiende el manejo poco pulcro que desde el gobierno federal se le está dando en términos políticos, judiciales y mediáticos. Y mientras todos debaten las advertencias del ex procurador Raúl Cervantes o el cese del titular de la Fepade, Santiago Nieto, las cuatro preguntas cruciales no se responden. I.- Quien recibió el dinero.- El meollo del caso radica hoy en una respuesta: a nombre de quien están las cuentas en paraísos fiscales de Europa y del Caribe en donde Odebrecht depositó los 10.5 millones de dólares. Insistimos que si Emilio Lozoya Austin dice que él no es responsable, y pide que se le cite y se le investigue, es porque sabe que al menos su nombre no deja huella. Sería suicida pedir la prueba de la parafina si él hubiese disparado la pistola. El ex director de Pemex podría haber sido el intermediario de la negociación, como lo testifican algunos directivos de la constructora brasileña. Pero faltarían las pruebas. Por eso la presunción de que a la hora de depositar, es seguro que alguien mas recibió ese dinero. Que se revelen el nombre de él beneficiario o la beneficiaria de esas cuentas y quizás el caso se cierre. Con todas sus consecuencias. II.- El mensaje del Procurador.- Raúl Cervantes dejó un rastro, una pista, al momento de presentar su renuncia. Se concretó a decir que el caso Odebrecht lo dejaba concluido. Dicho de otra forma, el hasta ese momento abogado de la Nación quiso dejar su testimonio para la posteridad de que él no fue tapadera de nadie. Incluso dejó asomar con las formas de la renuncia que quizás uno de los motivos  de la disputa fue el caso Odebrecht. ¿Por qué a dos semanas de la renuncia de Raúl Cervantes todavía no podemos conocer las conclusiones que dijo dejar terminadas? ¿Aún no llega el último papelito? III.- El camino de Santiago.- Hay que ser hombre de mucha fe para creer en que el titular de la Fepade ignoraba que al revelar públicamente las presuntas presiones de Lozoya Austin para cerrar las investigaciones, el caso caería en violación al debido proceso. Santiago Nieto conoce de leyes. Es infantil no darse cuenta que con esa declaración rodaría por tierra cualquier intento judicial de inculpar al ex director de Pemex. A menos que prefiriera exhibir esas presiones y reventar el caso, porque veía sus días contados y optó mejor por sacudir al sistema. ¿O por qué lo hizo? IV.- Los nexos PRI-Odebrecht.- No son asunto de la imaginación. Carlos Fadigas, directivo de Braskem, la filial petroquímica de Odebrecht, fue quien abrió la caja de Pandora para relacionar los sobornos con la campaña presidencial priista en 2012. Lo dejó en claro en sus declaraciones que sobre los sobornos de México se hicieron en Brasil. “Acompañamos de tiempo completo toda la campaña del PRI, del partido PRI, y del actual presidente Enrique Peña Nieto. No solo de él, sino también de su equipo”. ¿Puede probar lo dicho? Mientras estas cuatro preguntas no encuentren respuesta, la sospecha no podrá despejarse y la crisis política mas seria de la actual administración acabará por ser su tumba.