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29 de Septiembre del 2017

Moreno Valle, ¿huachicolero?

El caso Rafael Moreno Valle es parte de una investigación sobre el negocio del huachicol en la que la pregunta es si el resultado tendría la intención de con los presuntos vínculos
Si se preguntan por qué Rafael Moreno Valle está tan calladito, quizás es porque ya lo enteraron de que se aceleró la investigación federal que podría vincularlo oficialmente a los grandes líderes huachicoleros. Las indagatorias sobre el ex gobernador de Puebla y actual precandidato del PAN a la presidencia tendría ya rango de máxima prioridad en la agenda del Comisionado Nacional de Seguridad, Renato Sales Heredia. Y en ella estarían involucradas otras dependencias como la Procuraduría General de la República, la Secretaría de la Defensa, la Secretaría de Marina, la Policía Federal y el Cisen. Lo expedito del proceso se da en los momentos en que crecen las presiones no solo desde el Pemex, que dirige José Antonio González Anaya, sino desde Los Pinos, en donde el presidente Enrique Peña Nieto esta exigiendo desahogar el expediente del robo de combustibles. El caso Moreno Valle es parte de una amplísima investigación sobre el negocio del huachicol y las entidades en donde la colusión entre huachicoleros y autoridades locales gestaron un multimillonario negocio, tan lucrativo como el de la droga. Y apuntando hacia Puebla como la entidad líder en el tráfico de combustibles, Moreno Valle es una de las figuras centrales de la investigación. Es un voluminoso expediente que se le abrió al exgobernador poblano en agosto de este año y en el que se le vincula a Othón Muñoz Bravo, alias “El Cachetes”. De acuerdo con lo recopilado hasta ahora, “El Chachetes” fue identificado como el líder de una de la mayores bandas de robo de combustibles a nivel nacional. Fue capturado en agosto por un operativo de la Marina Armada, en el Fraccionamiento El Secreto, de la Angelópolis, y enviado para proceso al penal de Tepexi. Una fotografía de Muñoz Bravo acompañando en una cabalgata a Moreno Valle, abrió la ventana para rastrear los nexos entre ambos. La investigación habría perfilado una amistad que presumiblemente alcanzaría la aportación de fondos para la campaña del panista, no solo cuando llegó a la gubernatura poblana, sino eventualmente para la promoción por la candidatura albiazul a la presidencia. Baste recordar que hace apenas unos meses, Moreno Valle fue cuestionado sobre el origen de los millonarios recursos invertidos en la promoción de su libro “La Fuerza del Cambio”. Spots en radio, televisión, espectaculares en todo el país y entrevistas promocionales en decenas de medios, se convirtieron, bajo la complacencia del Instituto Nacional Electoral, en una inexplicable promoción abierta de imagen para quien ya había manifestado su intención de competir por la presidencia 2018. La pregunta de fondo es si el resultado de esta investigación, de encontrarse culpable a Moreno Valle, tendría la intención de dar en verdad con los presuntos vínculos huachicoleros del ex mandatario poblano y proceder judicialmente en consecuencia. O si el expediente acabaría convertido en una pistola amartillada sobre un escritorio desde donde se guiarán los destinos políticos del precandidato Moreno Valle. Baste saber que su apoyo como tercero en discordia puede inclinar una balanza a favor de uno de sus rivales, Margarita Zavala y Ricardo Anaya. Y eso es para algunos estrategas del 2018 es oro molido, en los momentos en que se perfila una gran alianza como la única posibilidad de derrotar al desafiante Andrés Manuel López Obrador.