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03 de Noviembre del 2017

Lorenzo digital

El presidente del INE, Lorenzo Córdova, no imaginó que la recolección de firmas sería imposible en zonas rurales e incluso urbanas marginadas del país
¿A que mente “brillante” se le ocurrió que en el país con el penúltimo lugar en penetración de internet, -México- las firmas para validar a los candidatos independientes se recolectaran solo a través de internet? Tan obvia como absurda, la respuesta la puede dar un niño de primaria. Pero eso el Instituto Nacional Electoral (INE) no lo vio. Su presidente Lorenzo Córdova –otra vez con sus ocurrencias- no fue capaz siquiera de imaginar que la recolección de firmas sería imposible en las sierras de Chiapas, Guerrero o Oaxaca, ni en zonas rurales e incluso urbanas marginadas de todo el país, ajenas por completo a cualquier conectividad. Tan tarde detectó esa evidente pifia el árbitro electoral de la nación, que ya le autorizaron a la precandidata independiente de origen indígena, MariChuy Patricio, que frente al infranqueable muro tecnológico le autorizaban recabar sus necesarias firmas en papel. Muy acertada la enmienda, pero… por qué no aplicar el mas elemental razonamiento legal que obliga a la equidad, para permitirles a todos los precandidatos a hacer lo mismo. ¿Uno sí y los demás no? Eso es ilegal, por donde se le vea. Nuestra Constitución le garantiza a cada mexicano mayor de edad, y así lo expresa a la letra, que todo ciudadano tiene el derecho a votar y ser votado. La reforma política promovida por el presidente Enrique Peña Nieto, que tanto aplaudimos y que rompió el régimen de la partidocracia, está rodando por los suelos. Y lejos de permitir que cualquier ciudadano pueda aspirar a un cargo de elección como independiente, sin siglas que lo apadrinen, los está obstaculizando. Una reforma más, traicionada o boicoteada. Si antes lo infranqueable era la exigencia de buscar unas siglas para contender, y eso por fortuna se abolió, ahora estamos frente a un muro digital igualmente infranqueable. Es un muro que margina a quienes no tienes acceso a internet y a las redes. Y esa, hoy, es una enorme mayoría de los mexicanos. Lo peor de la historia es que con esos aires de infalibilidad, Lorenzo Córdova y los consejeros del INE salen a defender lo indefendible, sin dar espacio para ajustes o rectificaciones. La denuncias sin distingo de todos los precandidatos independientes obligaría ya a cualquier funcionario sensato a convocar a un diálogo para enderezar el rumbo. Las matemáticas no dan lugar a dudas. Bajo el actual esquema de recolección, sea por sistema en sí, por ineficiencia tecnológica o por imposibilidad de conectividad, las firmas que se exigen no podrán alcanzarse. A menos que algunos selectos precandidatos reciban el suficiente apoyo económico y humano de poderosos, que los  lleven a cumplir lo que ahora es una misión imposible. Y en ese caso, esos ciudadanos dejarían de ser independientes. Tendrían dueño. Pero aquí parece que el INE y su árbitro en jefe, Lorenzo Córdova, están empecinados en ponerle trabas sobre trabas a quienes buscan ese espacio sin dueño en el espectro político mexicano. ¿Es un script propio, dictado desde la terquedad, o alguien se los escribió? Y por cierto… ¿Podríamos conocer cual es el nombre de la empresa encargada de desarrollar la tecnología para la recolección de firmas y si la asignación fue por licitación o directa? ¿Cuánto nos costó la cuestionada App?