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La Ley Kumamoto

El diputado independiente de 27 años, Pedro Kumamoto, es una muestra viva de que en México se puede, aunque los poderosos se resistan. Ojalá la nueva legislación #SinVotoNoHayDinero sea aprobada en tantos estados como para obligar a llevarla al escenario electoral nacional para la costosa elección presidencial 2018. Entérate en la opinión de Ramón Alberto Garza para #QueAlguienMeExplique
Es político, pero no tiene padrino. Es legislador, pero no tiene bancada. Es mexicano, aunque su apellido luzca oriental. Se llama Pedro Kumamoto, tiene apenas 27 años y es diputado independiente por Jalisco. Hizo historia en el 2015 cuando se convirtió en uno de los muy pocos candidatos independientes que ganó con un magro presupuesto de 258 mil pesos, pero con mucha iniciativa y mucho corazón, su escaño en el congreso local jaliciense. Y esta semana volvió a hacer historia cuando su propuesta legislativa para regular los desorbitantes gastos de campaña recibió el beneplácito de la Suprema Corte que avaló por seis votos a favor y cuatro en contra sus argumentos. A partir de las próximas elecciones, y gracias a la Ley Kumamoto, al menos en Jalisco los partidos dispondrán de fondos públicos solo en función de los votos recibidos en la última elección. Bajo el lema de #SinVotoNoHayDinero, el legislador independiente se lanzó a una cruzada que se veía punto menos que imposible de alcanzar. Las resistencias venían de todos los partidos y de todos los niveles. Durante las últimas dos décadas, los presupuestos electorales para los partidos se volvieron una creciente dádiva de la que suele ignorarse a ciencia cierta su destino final. Y no importa si el partido es grande o chico, todos reciben a manos llenas con una rendición de cuentas que deja mucho que desear. Pero sobre todo con una metodología que desafía a la lógica, porque aun sin votos suficientes los dineros fluyen. Bajo la Ley Kumamoto, el 70 por ciento de lo que cada partido reciba de los institutos electorales, locales o federal, estará atado a la votación que registren. Y si no hay votos, pues tampoco subsidio. De acuerdo a la nueva mecánica, el legislador independiente estima que tan solo en Jalisco, los contribuyentes dejarán de regalarle a los partidos unos 550 millones de pesos, que en las cifras que hoy salen de las urnas no se justifican. Se espera que la nueva legislación, ahora vigente solo en Jalisco, comience a ser propuesta y aprobada en tantos estados como para obligar a llevar la fórmula al escenario electoral nacional. Obvia decir que existe una enorme resistencia de la llamada “chiquillada”, de la orquesta de partidos pequeños que reciben presupuestos exorbitados y que al final del día acaban de comparse de los partidos grandes. Ojalá que sea antes de la ya inminente y a juzgar por las propuestas presupuestales del INE, sin duda dispendiosa elección presidencial 2018. Pero por ahora hay que reconocer la iniciativa, la voluntad y el tesón demostrados por este jóven legislador de 27 años, que no se conforma con jugar con las obsoletas y a veces perversas reglas de lo establecido. Pedro Kumamoto es una muestra viva de que en México cuando se quiere, se puede. Aunque los poderosos, los grandes y el establishment se resistan. Y de que no hacen falta los padrinazgos políticos para sacar adelante una iniciativa que beneficia a las mayorías. Desde su curul independiente, Kumamoto pica piedra legislando a contracorriente, con el vasto apoyo que le dan la razón y sus repercusiones en las redes sociales. ¿Por qué no tenemos mas Kumamotos?