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14 Septiembre 2017

Arely destapa el socavón

En un sistema político tan corrupto y con tantas complicidades, la secretaria de la Función Pública, Arely Gómez, cumplió con su investigación sobre el Paso Exprés de Cuernavaca
No hay duda de que la Secretaría de la Función Pública cumplió, y con creces, su investigación sobre el Paso Exprés de Cuernavaca, una negligencia costó la vida a dos ciudadanos y colapsó una estratégica carretera. Arely Gómez y sus funcionarios deben sentirse muy satisfechos del muy completo informe que rindieron para evidenciar que existieron abundantes irregularidades en todas las fases del controvertido proyecto. En un sistema político tan corrupto y con tantas complicidades, no debió ser fácil para la ex procuradora general de la República salir a decir que se detectaron mas de mil millones de pesos en anomalías. Eso es la mitad del presupuesto inflado que se le pagó a la constructora Aldesa-Epccor por la obra, convertida hoy en monumento a la negligencia y la irresponsabilidad. El reporte de Arely Gómez tipifica 22 irregularidades que van desde los procedimientos de licitación, la ejecución de trabajos sin comprobación documental, el incumplimiento del programa de obra y la detección de pagos en exceso. No debió ser fácil para la titular de la Función Pública colocar en el banquillo de los acusados a Gerardo Ruiz Esparza, el secretario de Comunicaciones tan cercano a los afectos personales del presidente Enrique Peña Nieto. Desde que se evaluaron las responsabilidades, Ruiz Esparza apunta hacia todos lados, menos hacia su propia dependencia, que es la que al final del día dejó correr todas las irregularidades, sobre todo las relacionadas con el sistema hidráulico de la obra y que fueron la causa del socavón que devoró al auto con dos personas a bordo. Protocolariamente, la Secretaría de Comunicaciones tiene 45 días para responder a todas las muy delicadas observaciones. Pero eso es demasiado tiempo, para un gobierno marcado por la excesiva tolerancia a la corrupción. Ya la oposición en pleno salió a exigir castigo ejemplar para los funcionarios responsables, comenzando por Ruiz Esparza, considerando que lo apuntado por Arely Gómez y sus gentes es contundente. ¿Se morderá el labio el presidente Enrique Peña Nieto para continuar privilegiando su antigua amistad por encima de la responsabilidad que pesa sobre Ruiz Esparza? Los meses que anticipan la mas complicada sucesión presidencial de que se tenga memoria –salvo la del magnicidio de Colosio- obligan al inquilino de Los Pinos a asumir responsabilidades y a no abonar mas a la imagen negativa de su gobierno. Sobre todo cuando tiene en sus manos otros escandalosos expedientes abiertos, como el de los sobornos que Odebrecht. Ahora ya conocemos que quien fuera director de la constructora brasileña en México, Luis Weyl, ya dio todos los detalles de a quienes corrompió para lograr los multimillonarios contratos en México. Pero el fiscal brasileño Orlando Martelo dice que esa información solo se le entregará al gobierno mexicano si se acepta la inmunidad al directivo y a la constructora que contribuyeron a las investigaciones con el gobierno de Brasil. El camino fácil para las autoridades mexicanas sería el de decir que no se pactará ninguna salida extra legal con delincuentes. Pero en el fondo lo que cualquier mexicano esperamos es que no se protejan a los altos directivos de Pemex que tomaron esos 10.5 millones de dólares y se les someta a proceso judicial para sentar precedente. Si no se asumen los costos ya, los casos del Paso Exprés y de Odebrecht serán dos de las banderas con las que la oposición se instalará en Los Pinos en el 2018. Por lo pronto nadie puede decir que Arely Gómez no cumplió con su encargo. Bien por la funcionaria.