FACEBOOK

VISTAS
09 de Octubre del 2017

A favor de Meade

Para el resto del elenco partidista rumbo al 2018, la fractura entre anayistas y calderonistas acaba por generar efectos colaterales
Más allá de evaluar los efectos de la renuncia de Margarita Zavala dentro del PAN, lo que se ocupa es medir sus consecuencias en los partidos rivales o afines. Porque la fractura entre los anayistas y los calderonistas acaba por generar efectos colaterales, para bien y para mal, en el resto del elenco partidista rumbo al 2018. EN EL PRI.- Sin duda el gran beneficiado por la salida de Margarita Zavala del PAN es José Antonio Meade. Porque aunque el presidente Enrique Peña Nieto no haya decidido todavía al candidato presidencial tricolor, no hay duda que el secretario de Hacienda es el gran ganador del quiebre panista. Meade es hombre cercano a los intereses calderonistas. Fue su secretario de Hacienda y alguna vez se le escuchó decir a Felipe Calderón que solo tenía dos precandidatos presidenciales para el 2018: su esposa Margarita y su amigo José Antonio. Lo que no significa otra cosa que una candidatura priista con Meade al frente podría eventualmente contar con las simpatías de Margarita Zavala y de los calderonistas para sumarse a una causa común. Eso es un efecto que no se daría ni con Aurelio Nuño, ni con Miguel Ángel Osorio Chong. La alianza del PRI con el a la zavalista del PAN sólo se daría con Meade, con nadie más. Y eso sin duda debe ser un factor que el actual inquilino de Los Pinos debe estar sopesando, a unas semanas de tomar su decisión. Para todo fin práctico, esa posible alianza se convertiría en la prolongación de las dos anteriores. Una, la del 2006, en donde el PRI tecnócrata, con Elba Esther Gordillo al frente, apoyaron la elección de Calderón. Y la del 2012, en la que el PAN de Fox y Calderón apuntalaron la victoria de Enrique Peña Nieto. PRD.- Para los del Sol Azteca la salida de Margarita Zavala debilita al Frente Opositor en el que Ricardo Anaya juega un papel de líder y casi seguro candidato presidencial. ¿De qué tamaño sería la desbandada de simpatizantes y electores albiazules que se irían a las filas independientes o aliancistas de Margarita Zavala? ¿Con cuántos se quedaría Ricardo Anaya? De la respuesta a estas interrogantes dependerá si Alejandra Barrales y Dante Delgado respetan los acuerdos originales del Frente Opositor o si se rediseñan esos acuerdos considerando que el PAN ya no sería lo que era. Si emerge el otro Frente Opositor, con Meade y Margarita de la mano, ¿el PRD y Barrales se mantendrán con Anaya o mueven sus fichas para apoyar a ese bloque con mas recursos y posibilidades ? EN EL PAN.- Sin ninguna duda el gran damnificado de la salida de Margarita es el PAN. Y aunque algunos intentarán minimizarla, la fractura es histórica modificando desde ya el poder y los equilibrios del que emergió como el primer partido de oposición. Lo que habrá que ver es si los aguerridos simpatizantes de Margarita anuncian su salida ya o se quedan para hacerle la vida imposible a Ricardo Anaya en su sinuoso pero no imposible camino por la candidatura presidencial. Ernesto Cordero, Roberto Gil Zuarth, Javier Lozano y once senadores mas serán los encargados, desde adentro del partido fracturado, de confrontar al joven maravilla con sus demonios políticos, como si fueran la mas fiera oposición. Y si tienen éxito y lo inhiben, despejar el camino para que un tercero en discordia, como Luis Ernesto Derbezo sea electo como la opción de la conciliación. Esperemos las primeras encuestas post-renuncia de Margarita. Ahí se definirá el rumbo.