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04 Octubre 2017

¿Por qué nadie quiere hablar de armas?

En Estados Unidos hay más tiroteos públicos masivos que en cualquier otro país del mundo
En Estados Unidos hay más tiroteos públicos masivos que en cualquier otro país del mundo. Sin embargo, la venta de armas de fuego en ese país es un tema del que Donald Trump se niega a hablar. “...Iremos hablando de leyes de armas, conforme pase el tiempo”, declaró. Luego del tiroteo en Las Vegas, el más letal en las historia de Estados Unidos, el control de armas de fuego debería ser un tema primordial. Pero no para la administración de Trump. “Hay un lugar y hay un momento para un debate político, pero ahora es tiempo de unirnos como país”, dijo la vocera de la Casa Blanca en conferencia de prensa, Sarah Huckabee. ¿Por qué? Según una investigación de IBISWorld, la industria de las armas genera 13.5 mil millones de dólares al año. Pero la National Shooting Sports Federation, uno de los principales grupos de presión a favor de la libre  venta de armas, calcula que el impacto económico directo e indirecto de la industria es de 49.3 mil millones de dólares por año. IBISWorld además indica que los estadounidenses compran entre 15 y 16 millones de armas de fuego cada año. Y no tienen problema con hacerlo, pues el registro de lugares con permiso de venta de armas de fuego en Estados Unidos es mayor al de los negocios registrados como restaurantes de comida rápida, cafeterías y tiendas de comestibles en todo el país.   Después de la masacre en Las Vegas, las acciones de las empresas vendedoras de armas, Sturm Ruger y American Outdoor Brands, subieron su valor. Sturm Ruger reportó un incremento de 4.5 por ciento; mientras que Brands lo subió más del 3 por ciento. Pero esto no es la primera vez que sucede. Según el FBI, los máximos picos de personas que buscan comprar un arma se registran tras una matanza. En 2012, luego del ataque en la escuela primaria Sandy Hook, en Newtown, que dejó 26 muertos, el incremento de solicitudes para comprar un arma fue de 53 por ciento. Lo mismo pasó en 2015 tras el tiroteo en San Bernardino, que tuvo un saldo de 14 víctimas. Luego de esa masacre las ventas de armas cortas aumentaron en un 62%. Y en junio de 2016, tras el atentado en el club nocturno Pulse, en Orlando, las ventas de armas aumentaron cerca de 20%. En esa ocasión murieron 49 personas. Solo la Asociación Nacional de Rifle financió con 30 millones de dólares la campaña de Trump rumbo a la presidencia. “Y a la ANR, orgullosamente puedo decir que nunca, los decepcionaré”, les prometió. Y no los ha decepcionado, pues el presidente  mantiene flexible su política de control de armas. Pero Trump no es el único que le debe favores a la ANR. El “gun lobby” -integrado por la ANR y centenares de organizaciones a favor del uso de armas en la vida pública- tiene un largo historial de contribuciones a las campañas de los senadores que defienden sistemáticamente los intereses de su negocio. De acuerdo al Center for American Progress durante la administración de Barack Obama, la ANR aportó cerca de 36 millones de dólares a los congresistas. La revista Mother Jones estima que desde 1998, la Asociación Nacional del Rifle ha donado casi 4 mil millones de dólares a miembros del Congreso de Estados Unidos. Desde su campaña, Donald Trump defendió el derechos de los ciudadanos norteamericanos a portar un arma. “Quiere abolir la segunda enmienda, no vamos a dejar que eso suceda, puedo decirles eso ahora, vamos a preservarla, la mantendremos y la cuidaremos ¿esta bien?”, sostuvo durante un rally. Ya como presidente remarcó su postura ante el uso de las armas en general. “Pueden decir lo que quieran, pero si hubieran tenido armas, si nuestra gente tuviera armas, si fuera permitido cargarlas... hubiera sido una situación muy, muy diferente”, dijo Sin embargo, un análisis publicado por Univisión revela que los tiroteos masivos y las tasas de propiedad de armas están altamente correlacionados. Cuanto más personas tengan armas, más susceptible es un país a sufrir tiroteos masivos.  Si las evidencias mortales están ahí… ¿cuándo será buen tiempo para que Trump hable del tema?