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07 Julio 2017

La otra ruptura de José Luis Cuevas

La muerte de José Luis Cuevas abrió uno de los capítulos más oscuros de su vida
Con su muerte, el principal representante de la generación de la Ruptura, José Luis Cuevas, se revivió un oscuro capítulo de su vida. “A mí me va a quedar para siempre el misterio de José Luis los últimos años (...) Yo lo veía realmente como el artista, el amigo, secuestrado. Era otro, otro, otro…”, declaró el poeta, Homero Aridjis. El misterio del que habla el poeta y escritor Homero Aridjis comenzó en 2003 cuando Cuevas conoció a Beatriz Bazán, la mujer con la que se casó 38 veces, por distintos ritos.   Desde ese entonces, de ser el hombre provocador, el “enfant terrible" del arte contemporáneo, el gato macho, Cuevas fue otro. En 2013, Cuevas fue hospitalizado por un cuadro infeccioso. Dos de las hijas del pintor -Ximena y María José- aseguraron que no se les permitió visitarlo y demandaron a Beatriz por abandono, maltrato y secuestro en contra de su padre. “Nosotros nos acercamos al abogado por una petición única de tener acceso a nuestro padre, sin la presencia de la señora Beatriz Bazán, cosa que no ha sucedido desde hace 10 años que mi papá conoció a esta mujer”, dijo la hija del artista en entrevista con El Universal. Cuevas, las desmintió y rompió lazos. Pero tras la muerte del muralista, los desencuentros siguieron. “De entrada me enteré por Twitter, ¿no? de la muerte de mi papá,  entonces ha sido como muy raro el proceso (...) porque esto no es un chisme de la madrastra y las hijastras, esto va muchísimo más allá tiene que ver con el secuestro mental y físico de uno de los artistas más grandes del Siglo XX”. Finalmente, los restos de Cuevas no irán de Bellas Artes directo a la Rotonda de los hombres Ilustres como un día se lo platicó a Elena Poniatowska. No, los restos de Cuevas ahora son cenizas y como los últimos años de su vida, su destino también es un misterio.